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  • Mar 16, 2022
  • 6 minutes

Diana Ante

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El capitalismo se ha impuesto en el mundo mediante mecanismos de excesiva explotación de los recursos naturales, donde el ser humano adopta una visión egocéntrica, separándose de su relación con la naturaleza. Estos conceptos son responsables de la crisis ambiental actual, ahondada por la incesante búsqueda de crecimiento económico. 

La producción capitalista no considera los recursos finitos del planeta y la vulnerabilidad del ser humano. Este sistema económico aplica diversas estrategias para apropiarse de los territorios, como los megaproyectos, que generan cambios drásticos en la soberanía alimentaria, la calidad de vida y la salud de las comunidades. 

Ante esta realidad, José Aparecido y Antonio Thomaz, en su texto Proyectos de desarrollo y disputas territoriales en Latinoamérica, sostienen que en el territorio se fomenta la venta de terrenos a empresas extranjeras, la ampliación de la agroindustria y la creación por parte del Estado de toda una infraestructura para brindar las condiciones adecuadas a la territorialización del capital. En consecuencia, los conflictos en América Latina se reflejan, principalmente, en el desplazamiento de comunidades y pueblos tradicionales, quienes desarrollan una relación de enraizamiento con la naturaleza que no responde a las actividades capitalistas. Es el caso de los proyectos mineros que se imponen en las comunidades sin tomar en cuenta lo que piensan y sienten. 

En Ecuador, las comunidades indígenas y afrodescendientes han seguido por mucho tiempo la filosofía del Buen Vivir o Sumak Kawsay (dicho en kichwa) en sus territorios. En la Constitución de Ecuador (2008) se reconoce al Estado ecuatoriano como plurinacional e intercultural, se plantea el reconocimiento a la diversidad territorial y natural del país y a las identidades históricas que han convivido desde hace siglos en dichos territorios. A pesar de esta declaración todavía hay trabajo pendiente desde los pueblos indígenas y la sociedad ecuatoriana para velar por dichos enunciados constitucionales. 

Y aunque contra los pueblos indígenas se mantiene el estereotipo de salvajes, en la actualidad existen líderes y lideresas comunitarios que realizan acciones de defensa de su territorio. Esto ocurre en la amazonía ecuatoriana, donde se encuentra la comunidad ancestral kichwa de Tzawata, ubicada en El Capricho, cantón Carlos Julio Arosemena Tola, provincia del Napo (al este del Ecuador). La comunidad de Tzawata ha emprendido la resistencia noviolenta en contra de las empresas mineras que amenazan el acceso a la tierra y el agua. 

Esta comunidad reclama las tierras ancestrales que hace 50 años fueron robadas siguiendo un modelo hacendatario. Según Ramiro Aguinda, presidente de esta comunidad, “el patrón Carlos Sevilla desplazó con engaños de su territorio a nuestros abuelos a cambio de una bolsa de sal, machetes, un par de botas o simplemente haciéndoles compadres”. En el documental Yaku warmikuna (2021) se explica la llegada de los “blancos” a la selva, con el propósito de adueñarse de las tierras ancestrales. Los nativos fueron amenazados con armas, golpeados con palos y castigados con sogas. En ese tiempo, los nativos no conocían las armas de fuego, por lo que no podían defenderse y decidieron huir a otras comunidades. 

Por estas razones dolorosas e históricas, ellos han decidido resistir los desalojos iniciados por la fuerza pública, en el presente. La comunidad de Tzawata ha emprendido acciones noviolentas para recuperar sus tierras ancestrales, lo que se ha convertido en un litigio legal entre la comunidad y el Estado ecuatoriano. Desde que la comunidad decidió regresar al territorio hubo varios intentos de desalojo por parte de los policías y militares. Un primer intento ocurrió en mayo del 2010. Otro intento se suscitó el 2 de agosto del 2021, pero esta vez por parte de la empresa Terra Earth Resource S.A. que contrató a 200 personas con el objetivo de desalojar y violentar a la comunidad. 

Ante estos actos de violencia, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), los pueblos, las organizaciones y las y los representantes de Gobiernos Autónomos Descentralizados parroquiales conformaron el Frente de Resistencia por el Agua y la Vida del Norte del Ecuador. Ellos han organizado encuentros por un Ecuador Libre de Minería Metálica, con el propósito de fortalecer la lucha ante los impactos de las empresas mineras en los territorios. 

Durante agosto, octubre, noviembre y diciembre del 2021 se han desarrollado cuatro encuentros nacionales con las comunidades en resistencia a la actividad minera: Shiña perteneciente al cantón Nabón, en la provincia de Azuay; Cuellaje, cantón Cotacachi de la provincia de Imbabura; Palo Quemado, en el cantón Sigchos, provincia de Cotopaxi; y el último encuentro se desarrolló en Tzawata, que ha logrado recuperar su territorio ancestral y resiste pacíficamente a las actividades mineras. Desde esta comunidad se impulsó una estrategia noviolenta que consistió en una marcha pacífica. Esta se desarrolló el pasado 11 de diciembre en el cantón Carlos Julio Arosemena Tola (provincia de Napo). Las y los delegados de la Conaie y Confeniae (Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonia Ecuatoriana) encabezaron esta marcha, recorriendo las calles del cantón.

Debido a que la marcha se desarrolló un día sábado, no se logró hacer una visita a la alcaldía o ejercer presión a otras autoridades gubernamentales. Al final de la marcha, las delegaciones se dirigieron a la comunidad de Tzawata para realizar una asamblea con las y los pobladores y líderes y lideresas invitadas. El objetivo fue articular las distintas acciones a nivel nacional frente a la violencia, la división y desplazamientos de comunidades debido a las actividades mineras así como fortalecer la agenda antiminera para el próximo año.

Cabe indicar que este cuarto Encuentro Nacional por un Ecuador Libre de Minería, se organizó con la intención de consolidar el trabajo colectivo de la comunidad Tzawata. El evento contó con insumos alimenticios que facilitó la Confeniae y se tuvo la autogestión de la propia comunidad, que también proveyó alimentos como yuca y verde para ofrecer a las y los asistentes durante el encuentro.

Según Luis Jacobo Corral, quien fue el facilitador del encuentro en la Mesa de Defensa Territorial de Tzawata, si las actividades mineras no cesan ocurrirá lo mismo que sucede en la provincia de Esmeraldas (costa ecuatoriana), concretamente en los cantones de San Lorenzo y Eloy Alfaro. Esos territorios se encuentran realmente afectados por la minería con severos impactos ambientales en los Ríos Santiago y Cayapas (Esmeraldas). Es el caso de Wimbí, una comunidad negra criminalizada y estigmatizada como ladrones e invasores de su propio territorio. 

En conclusión, la minería se ha tomado los territorios ancestrales, convirtiéndose en un problema grave para las comunidades indígenas y afrodescendientes del Ecuador, lo que debería mantener al Estado y a la ciudadanía ecuatoriana en alerta debido al alto nivel de vulnerabilidad y violencia en que se encuentran las comunidades que se oponen a las concesiones mineras dentro sus tierras.

En un contexto de pandemia, en el que se plantea la “reactivación económica” por medio de la  explotación de los recursos naturales, la acción noviolenta es de crucial importancia para la defensa de los territorios. Esto permite a las comunidades ejercer su poder mediante estrategias de organización y planificación para emprender la lucha y la defensa de la naturaleza ante los regímenes autoritarios e industrias extractivas.

BIOGRAFÍA

Diana Ante es ingeniera en marketing, especializada en cambio climático. En 2020 fue participante del programa regional para el estudio y la práctica de la acción noviolenta estratégica en las Américas en Quito. Es creadora de Diálogos por la acción climática, un espacio donde se comparte noticias ambientales relevantes en el Ecuador. Actualmente, es estudiante de Maestría de Integración Contemporánea de América Latina en la Universidade Federal da Integração Latino-Americana (Unila, Brasil) y desarrolla el proyecto de investigación soberanía alimentaria, desde el enfoque de seguridad alimentaria y nutricional frente a la pospandemia en las zonas urbanas del Ecuador.

Publicado: 16 de marzo del 2022

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