El conversatorio abordó la política intercultural como herramienta para promover el encuentro en la diversidad y gestionar el espacio público en favor de la cohesión y la creatividad. Se planteó ampliar su alcance hacia la memoria colectiva inclusiva, incorporando la dimensión del tiempo y la historia en la gobernanza de la diversidad. Esta perspectiva permite contrarrestar narrativas que idealizan un pasado homogéneo y fortalecer conceptos como pertenencia, identidad y ciudadanía urbana, especialmente relevantes en el contexto ecuatoriano.
