Carnaval de El Rocío

Imágen: Deyanira Gómez

Actividad: visita al Carnaval de El Rocío de Guamaní (sur de la ciudad).
Fecha: 8 de febrero de 2015.
Participantes: estudiantes de la clase de Antropología e Historia Urbana.
Profesor: Alfredo Santillán.
Texto: Natalia Rivas
Fotos: Deyanira Gómez

El barrio El Rocío de Guamaní, localizado al sur de la ciudad, constituye el límite urbano, como resultado de la acelerada expansión que sufrió Quito en el último siglo. Posee una considerable concentración de personas que han dejado sus provincias  en busca de mejores oportunidades de vida en la capital del país, donde hay más disponibilidad de servicios. En Quito, los nativos de Chimborazo, Cotopaxi y Bolívar se instalan, en su mayoría, en el centro-sur de la ciudad. De hecho, la fiesta de carnaval que se celebra anualmente es organizada por un “grupo de paisanos” de Bolívar que reside en el barrio.
Esta agrupación de migrantes se asocia con la Administración Zonal de Quitumbe para replicar uno de los acontecimientos más famosos de su provincia natal: las fiestas del Carnaval. El despliegue de comparsas, que parte desde el redondel de El Rocío, hasta la explanada en la que se levanta una tarima, se convierte en una oportunidad para reafirmar y difundir las tradiciones y en un pretexto para compartir con los vecinos y con gente de otros sectores que visitan la localidad.
En el evento se presentan personajes típicos como el Taita Carnaval, que simboliza la figura del hacendado de la segunda mitad del siglo XIX, que llegaba dos días antes de carnaval con compras para elaborar los banquetes a sus amigos y familiares en el festejo. La comida y la bebida eran propias de la región: puntas, chica de jora, fritada, cuyes, mote, chigüiles, dulce de zambo, etc. Todos estos elementos están presentes en el carnaval de El Rocío, además de los bailes, la música tradicional y el concurso de coplas. En este sentido, es una fiesta popular, que se celebra en comunidades rurales, y que los migrantes reproducen en un barrio urbano de Quito, año tras año.