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“Mi barrio verde” culmina con mural y liderazgos infantiles.

Publicado por el 27/02/2020. Categoría: article, Sin categoría

A principios de septiembre del 2019, el proyecto de vinculación social “Mi barrio verde”, diseñado e implementado por Viviana Cárdenas, se presentó como una alternativa para recuperar el espacio público en la parroquia San Pablo de Portoviejo (Manabí).

Este proyecto fue parte del trabajo comunitario que tuvieron que realizar los estudiantes de la Especialización de Liderazgo, Cambio Climático y Ciudades. En este caso, Viviana se interesó en capacitar y formar a los moradores en temas relacionados al cambio climático y al cuidado ambiental.

Pero una de las mayores sorpresas que encontró en su trabajo de vinculación fue un grupo de niños y niñas de la comunidad, que estuvieron interesados en recuperar el entorno aledaño a sus viviendas, en la colina del sector el “Rocío Alto”. De este modo, surgieron los “Mini guardianes de la Colina”, cuyo objetivo, desde un inicio, ha sido incentivar y proteger las áreas verdes de su barrio.

En total son 10 niños que hoy se constituyen en líderes de su comunidad, siendo verdaderos agentes de transformación y cambio para la adaptación y mitigación de los impactos del cambio climático. Junto a ellos se ha recuperado la colina a través de la recolección de basura y la siembra de árboles en la colina.  

Pero la participación de estos niños no quedó ahí, sino que ahora, con el apoyo de la Corporación Alemana (GIZ, por sus siglas en alemán), plasmaron su experiencia de reforestación y recuperación espacial en un mural que ha sido pintado con diversos colores y figuras y personajes representativos de su proceso de intervención ambiental. Cada uno de los niños, con brocha en mano, le dieron vida a lo que ellos denominaron el “mural de sueños”, con lo cual se refuerza el compromiso por ser agentes de cambio y cuidado ambiental dentro de su comunidad.

Gracias a las gestiones de Viviana, la GIZ entregó diplomas a cada uno de los niños participantes de este proceso que ha tomado alrededor de cinco meses de trabajo, diálogo, participación, intercambio de experiencias y transferencia de conocimientos entre niños, niñas, hombres, mujeres e investigadora.