{"id":3992,"date":"2026-03-29T20:06:36","date_gmt":"2026-03-30T01:06:36","guid":{"rendered":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/?p=3992"},"modified":"2026-03-29T20:07:39","modified_gmt":"2026-03-30T01:07:39","slug":"cantar-el-agravio-musica-resistencia-y-accion-noviolenta-de-africa-a-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/cantar-el-agravio-musica-resistencia-y-accion-noviolenta-de-africa-a-america-latina\/","title":{"rendered":"Cantar el agravio: m\u00fasica, resistencia y acci\u00f3n noviolenta de \u00c1frica a Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3992\" class=\"elementor elementor-3992\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3b7c23b e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"3b7c23b\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-dea0c8a elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"dea0c8a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Cantar el agravio: m\u00fasica, resistencia y acci\u00f3n noviolenta de \u00c1frica a Am\u00e9rica Latina<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3c926c78 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"3c926c78\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1d0ef695 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1d0ef695\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>Maria Gabriela Mata Carnevali<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2001, <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=7ZxRIYsb8ks\"><em>Nchi ya Kitu Kidogo<\/em><\/a> (\u201cel pa\u00eds de las cosas peque\u00f1as\u201d), de Eric Wainaina se cantaba en todas partes en Kenia. Sonaba en radios, taxis colectivos y bares, y pronto empez\u00f3 a dar mucho de qu\u00e9 hablar. Con un ritmo pegadizo y un tono de burla, el joven artista puso el dedo en la llaga de un tema sensible: la corrupci\u00f3n cotidiana que atraviesa la vida p\u00fablica y privada del pa\u00eds y que durante mucho tiempo se toler\u00f3 como si fuera parte inevitable del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La frase <em>kitu kidogo<\/em> alude a los sobornos informales de todos los d\u00edas que atraviesan desde la administraci\u00f3n p\u00fablica hasta las relaciones sociales m\u00e1s b\u00e1sicas, comparables a lo que en Am\u00e9rica Latina suele denominarse \u201cuna ayudita\u201d o \u201calgo para el caf\u00e9\u201d. Su \u00e9xito trascendi\u00f3 ampliamente el aspecto econ\u00f3mico de la venta de discos, pues logr\u00f3 posicionar en la conversaci\u00f3n p\u00fablica la preocupaci\u00f3n por una pr\u00e1ctica tan da\u00f1ina como naturalizada, ejerciendo de conciencia colectiva en un gui\u00f1o al uso hist\u00f3rico de la m\u00fasica en las luchas populares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que en Kenia, como en otros pa\u00edses africanos, desde antes de la independencia la m\u00fasica ha operado como un espacio de <a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/02533950408628683\"><em>\u201ccontestaci\u00f3n simb\u00f3lica\u201d<\/em><\/a>, donde se negocian nociones de ciudadan\u00eda, poder y pertenencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertas canciones funcionan, en efecto, como un detonante de la resistencia. Al ser coreadas por las masas, se convierten en consignas que producen peque\u00f1os desplazamientos en la opini\u00f3n p\u00fablica. Su circulaci\u00f3n amplifica cr\u00edticas que antes estaban dispersas, legitima el malestar social y crea un lenguaje com\u00fan para nombrar problemas compartidos. En este sentido, pueden entenderse como formas de acci\u00f3n noviolenta en la medida en que no buscan confrontar directamente mediante la fuerza, sino transformar el conflicto a trav\u00e9s del lenguaje, la visibilidad y la acci\u00f3n colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En pocas palabras, las canciones de protesta ampl\u00edan la base social del conflicto y habilitan formas de presi\u00f3n que no dependen de la violencia, sino de la legitimidad y la participaci\u00f3n. Por eso, para que una canci\u00f3n creada con fines cr\u00edticos se convierta en una herramienta de acci\u00f3n colectiva, debe conectar con el p\u00fablico y contar con medios de difusi\u00f3n adecuados; de lo contrario, simplemente no funciona.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante que su mensaje sea claro, identificable y compartido por un grupo social, de modo que las personas se sientan representadas y motivadas a actuar. El contexto hist\u00f3rico y social tambi\u00e9n influye, ya que ciertas situaciones (como protestas o movimientos sociales) favorecen que una canci\u00f3n adquiera un significado colectivo. Por \u00faltimo, la repetici\u00f3n, la facilidad para ser cantada y su presencia en espacios p\u00fablicos (redes sociales, medios) contribuyen a que se transforme en un s\u00edmbolo de unidad y movilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas, el hip hop y la poes\u00eda performativa han aumentado de manera significativa el repertorio keniano de la resistencia cultural. Colectivos y artistas como Kalamashaka, Ukoo Flani Mau Mau, Octopizzo, King Kaka y Wadagliz Ke han convertido la palabra actuada o cantada en una herramienta de denuncia frente a la violencia estatal, la desigualdad econ\u00f3mica y la exclusi\u00f3n juvenil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo relevante es que el alcance de estas expresiones trasciende las fronteras nacionales, dando lugar a lo que los analistas han denominado un <a href=\"https:\/\/cominsitu.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/paul-gilroy-the-black-atlantic_-modernity-and-double-consciousness-verso-1993.pdf\">\u201c<\/a><a href=\"https:\/\/cominsitu.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/paul-gilroy-the-black-atlantic_-modernity-and-double-consciousness-verso-1993.pdf\"><em>espacio transnacional de resistencia<\/em><\/a><a href=\"https:\/\/cominsitu.wordpress.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/paul-gilroy-the-black-atlantic_-modernity-and-double-consciousness-verso-1993.pdf\">\u201d<\/a>. La circulaci\u00f3n regional del hip hop y la poes\u00eda performativa producidos en Kenia se ve favorecida por el uso compartido del <em>sheng<\/em>, una forma h\u00edbrida de suajili e ingl\u00e9s ampliamente difundida entre las juventudes de Tanzania, Uganda, Ruanda y Zanz\u00edbar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las canciones recientes que mejor ilustra este fen\u00f3meno es <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=WIuMZmagvUk\"><em>Wajinga Nyinyi<\/em><\/a> (\u201custedes son tontos\u201d), lanzada en 2020 por King Kaka y Femi One. Se trata de otra cr\u00edtica directa a la corrupci\u00f3n y a la clase pol\u00edtica en Kenia, que reson\u00f3 en toda \u00c1frica oriental. En un tono provocador, King Kaka afirma que muchos electores han sido enga\u00f1ados, distra\u00eddos o indiferentes frente a la mala gesti\u00f3n de sus l\u00edderes, y por eso son <em>wajinga<\/em> (\u201ctontos\u201d) cuando votan sin exigir responsabilidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La canci\u00f3n circul\u00f3 sobre todo entre j\u00f3venes urbanos y activistas. Si bien no lleg\u00f3 a convertirse en un \u00e9xito comercial global, es considerada una de las intervenciones pol\u00edticas m\u00e1s contundentes del hip hop africano contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En contraste, <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=vQ2L4qcOXVI\"><em>Anguka Nayo<\/em><\/a>, del colectivo Wadagliz Ke, representa un desplazamiento hacia una forma de protesta m\u00e1s difusa, colectiva y performativa. El t\u00edtulo puede traducirse aproximadamente como \u201ccae con ello\u201d o \u201cd\u00e9jalo caer\u201d, una expresi\u00f3n que muchos kenianos comenzaron a usar ir\u00f3nicamente para exigir la ca\u00edda de dirigentes corruptos o decisiones gubernamentales impopulares. La canci\u00f3n del g\u00e9nero <em>arbantone<\/em>, y la coreograf\u00eda a ella asociada, se hicieron muy populares en medio de las protestas juveniles contra el gobierno en 2024 que obligaron al Gobierno a retirar una reforma con la que pretend\u00eda aumentar los impuestos para pagar la deuda p\u00fablica y cumplir con las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). Al menos 60 j\u00f3venes murieron entonces por los disparos y la represi\u00f3n policial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta evoluci\u00f3n hacia la protesta performativa evidencia tambi\u00e9n un cambio generacional y medi\u00e1tico. Mientras <em>Nchi ya Kitu Kidogo<\/em> y <em>Wajinga Nyinyi<\/em> se apoyaban en la l\u00f3gica del rap consciente y en la autoridad del artista como portavoz cr\u00edtico, <em>Anguka Nayo<\/em> responde a un ecosistema digital donde la acci\u00f3n pol\u00edtica se fragmenta, se viraliza y se reinterpreta constantemente. La protesta ya no necesita necesariamente un mensaje cerrado, sino s\u00edmbolos flexibles que puedan circular, reinterpretarse y activar la identificaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Procesos similares pueden observarse en Am\u00e9rica Latina, donde la m\u00fasica tambi\u00e9n ha acompa\u00f1ado diferentes momentos de protesta social. Desde la tradici\u00f3n de la Nueva Canci\u00f3n hasta el rap y el hip hop contempor\u00e1neos, numerosos artistas han utilizado la m\u00fasica para denunciar injusticias, cuestionar gobiernos y articular identidades pol\u00edticas. En contextos autoritarios, muchas de estas canciones funcionaron como formas de resistencia cultural; en contextos democr\u00e1ticos, como herramientas para amplificar demandas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las movilizaciones de Puerto Rico en 2019 ofrecen un ejemplo reciente. Durante las protestas que llevaron a la renuncia del gobernador Ricardo Rossell\u00f3, distintas canciones se convirtieron en parte del repertorio de la movilizaci\u00f3n. Temas como <a href=\"https:\/\/genius.com\/Residente-ile-and-bad-bunny-afilando-los-cuchillos-lyrics\"><em>Afilando los cuchillos<\/em><\/a>, interpretado por Residente, Bad Bunny e iLe, una met\u00e1fora dirigida contra el gobierno, o <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=pCREY3lZuJU\"><em>Somos m\u00e1s<\/em><\/a>, coproducci\u00f3n internacional creada originalmente para el mundial de f\u00fatbol del 2018, circularon ampliamente en redes sociales y fueron coreados en las manifestaciones. La frase \u201csomos m\u00e1s\u201d pas\u00f3 a expresar la fuerza creciente de los ciudadanos. En ambos casos, la m\u00fasica ayud\u00f3 a construir una atm\u00f3sfera de protesta compartida y a reforzar la dimensi\u00f3n colectiva de las demandas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De Kenia al Caribe, estos ejemplos revelan el potencial de la m\u00fasica como forma de acci\u00f3n noviolenta. Cuando una canci\u00f3n logra condensar el malestar popular, su circulaci\u00f3n contribuye a transformar el conflicto al modificar la forma en que se nombran los problemas y se articulan las demandas. En ese sentido, cantar el agravio se convierte en un acto de resistencia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"759\" height=\"448\" src=\"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3993\" srcset=\"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image.jpeg 759w, https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-300x177.jpeg 300w, https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-24x14.jpeg 24w, https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-36x21.jpeg 36w, https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-48x28.jpeg 48w\" sizes=\"(max-width: 759px) 100vw, 759px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Anguka Nayo<\/em>. D\u00e9jalo caer. En las protestas de Kenia en 2024, la m\u00fasica no solo acompa\u00f1\u00f3 el conflicto:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">lo puso en movimiento. Foto creada con AI<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cantar el agravio: m\u00fasica, resistencia y acci\u00f3n noviolenta de \u00c1frica a Am\u00e9rica Latina Maria Gabriela Mata Carnevali En 2001, Nchi ya Kitu Kidogo (\u201cel pa\u00eds de las cosas peque\u00f1as\u201d), de Eric Wainaina se cantaba en todas partes en Kenia. 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