{"id":3482,"date":"2025-06-25T02:43:20","date_gmt":"2025-06-25T07:43:20","guid":{"rendered":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/?p=3482"},"modified":"2025-06-25T08:09:32","modified_gmt":"2025-06-25T13:09:32","slug":"asomunep-el-poder-colectivo-de-las-mujeres-negras-frente-a-la-violencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/asomunep-el-poder-colectivo-de-las-mujeres-negras-frente-a-la-violencia\/","title":{"rendered":"ASOMUNEP: el poder colectivo de las mujeres negras frente a la violencia"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3482\" class=\"elementor elementor-3482\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-365d786 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"365d786\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bb3390f elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"bb3390f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">ASOMUNEP: el poder colectivo de las mujeres negras frente a la violencia<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1e235777 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"1e235777\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c2f8903 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"c2f8903\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>Marian Mej\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el a\u00f1o 2001, la Asociaci\u00f3n de Mujeres Negras y Afrodescendientes Defensoras de Derechos Humanos y V\u00edctimas del Conflicto Armado del Putumayo (ASOMUNEP) ha sido un espacio de resistencia, cuidado y dignidad para mujeres negras afectadas por la guerra y el racismo estructural. Naci\u00f3 como una respuesta colectiva frente a la violencia sexual ejercida durante el conflicto armado y a las m\u00faltiples formas de discriminaci\u00f3n que persisten en los territorios del sur colombiano. A lo largo de los a\u00f1os, ha tejido una red de apoyo donde las mujeres se acompa\u00f1an, comparten saberes y construyen juntas caminos de reparaci\u00f3n, memoria y justicia desde una ra\u00edz profundamente comunitaria y ancestral. Su trabajo se extiende en los municipios de Orito, Valle del Guamuez, San Miguel, Villagarz\u00f3n y Mocoa, donde promueven una forma de acci\u00f3n noviolenta arraigada en su justicia ancestral: una pr\u00e1ctica que prioriza la resoluci\u00f3n pac\u00edfica de conflictos, el respeto a la cultura propia y el reconocimiento de sus formas organizativas tradicionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esos territorios, marcados por el cruce de violencias armadas y olvidos institucionales, las mujeres de ASOMUNEP han levantado una barrera comunitaria hecha de palabra, mediaci\u00f3n y autoridad ancestral. La presencia de actores armados ha significado no solo riesgos permanentes, sino tambi\u00e9n la p\u00e9rdida de vidas de l\u00edderes y lideresas. Frente a ese contexto de amenaza, la organizaci\u00f3n ha optado por el di\u00e1logo como v\u00eda de protecci\u00f3n. Mujeres mayoras y sabedoras \u2014reconocidas como autoridades en sus comunidades\u2014 han ejercido un papel fundamental como mediadoras. En distintos momentos, han sostenido conversaciones con grupos armados al margen de la ley, negociando su no ingreso al territorio o buscando acuerdos para disminuir la confrontaci\u00f3n. Su palabra ha sido escudo, y su liderazgo, una forma de resistencia no armada que se sostiene en el respeto, la dignidad y la fuerza colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese ejercicio de mediaci\u00f3n no se limita al plano externo. ASOMUNEP ha fortalecido tambi\u00e9n mecanismos de conciliaci\u00f3n al interior de las comunidades, inspirados en su justicia ancestral. A trav\u00e9s del espacio \u201cConciliadoras en Equidad\u201d, forman a sabedoras y sabedores en la resoluci\u00f3n de conflictos comunitarios, asegurando que ese conocimiento no se pierda y que las nuevas generaciones contin\u00faen cultivando formas propias de justicia y convivencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al tiempo que enfrentaban las amenazas externas de la guerra, las mujeres tambi\u00e9n lidiaban con violencias que habitaban m\u00e1s cerca: en sus hogares, en sus relaciones, en sus cuerpos. ASOMUNEP ha construido una ruta de g\u00e9nero que acompa\u00f1a a mujeres v\u00edctimas de violencia con una apuesta profunda por sanar y transformar desde la acci\u00f3n noviolenta. En un contexto atravesado por la violencia intrafamiliar y los impactos diferenciados del conflicto armado sobre los cuerpos de las mujeres negras, esta estrategia combina protecci\u00f3n, autocuidado y empoderamiento. Una de sus acciones m\u00e1s significativas ha sido establecer una red de seguridad entre las propias integrantes: un sistema comunitario de cuidado donde cada mujer reporta sus horarios de entrada y salida del hogar, generando una vigilancia solidaria que disuade posibles agresiones y fortalece la confianza mutua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ruta de g\u00e9nero tambi\u00e9n contempla el acceso a asesor\u00edas econ\u00f3micas, educativas, laborales y sociales, dise\u00f1adas para promover la inclusi\u00f3n plena de las mujeres en la vida comunitaria. Desde all\u00ed, ASOMUNEP impulsa procesos de autonom\u00eda econ\u00f3mica vinculados a la identidad cultural. Las mujeres que hacen parte de la organizaci\u00f3n participan en emprendimientos colectivos donde se elaboran productos gastron\u00f3micos, se confeccionan trajes t\u00edpicos, turbantes y otras piezas textiles que recuperan la memoria de sus ancestras. Adem\u00e1s, promueven pr\u00e1cticas ancestrales como la medicina tradicional y la parter\u00eda, afirmando as\u00ed una forma de vida que resiste al despojo cultural y material. En estos espacios, no solo generan ingresos: tambi\u00e9n reconstruyen dignidad y poder compartido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su b\u00fasqueda de verdad y reparaci\u00f3n, ASOMUNEP tambi\u00e9n ha tocado las puertas de la institucionalidad. Acudi\u00f3 al Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparaci\u00f3n y No Repetici\u00f3n, el mecanismo de justicia transicional creado tras el acuerdo de paz entre el Estado colombiano y las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia &#8211; Ej\u00e9rcito del Pueblo), con el objetivo de esclarecer lo ocurrido durante el conflicto armado, reconocer a las v\u00edctimas y garantizar que hechos similares no se repitan. En este sistema, la organizaci\u00f3n present\u00f3 ante la Jurisdicci\u00f3n Especial para la Paz un informe detallado sobre las violencias sexuales cometidas contra mujeres negras y afrodescendientes durante el conflicto armado, con la intenci\u00f3n de que estos cr\u00edmenes fueran reconocidos como parte de las afectaciones sufridas por comunidades \u00e9tnicas. M\u00e1s que un acto jur\u00eddico, esta acci\u00f3n represent\u00f3 una forma de resistencia civil noviolenta: una exigencia colectiva para que el Estado reconociera la gravedad de estas violencias y garantizara justicia sin armas, pero con dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el camino institucional no ha sido f\u00e1cil. A pesar del rigor del informe y del derecho que les asiste como comunidad negra y afrocolombiana, las autoridades judiciales les negaron el acceso a la ruta \u00e9tnica, argumentando que su presencia no estaba concentrada en un \u00fanico territorio. La decisi\u00f3n puso en evidencia una comprensi\u00f3n limitada y reduccionista de las formas de organizaci\u00f3n negras y afrocolombianas, que desatiende la diversidad territorial y cultural de estas comunidades, e invisibiliza sus din\u00e1micas propias de organizaci\u00f3n y resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de ASOMUNEP es la de una resistencia tejida con paciencia, firmeza y dignidad. Su capacidad para mediar con actores armados sin recurrir a la violencia, su apuesta por la protecci\u00f3n y el empoderamiento de las mujeres en medio del conflicto, y su insistencia en abrir caminos dentro de la institucionalidad, aun cuando esta les da la espalda, son prueba de una acci\u00f3n noviolenta que no se resigna. En 2022, ese compromiso fue reconocido p\u00fablicamente con el premio Titanes Caracol, que valor\u00f3 su esfuerzo por promover la equidad, rescatar las pr\u00e1cticas ancestrales y sostener la vida comunitaria en contextos adversos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el reconocimiento social no siempre encuentra eco en las instituciones del Estado. Cuando presentaron su informe ante la Jurisdicci\u00f3n Especial para la Paz, fueron excluidas de la ruta \u00e9tnica bajo el argumento de que no habitaban un territorio colectivo \u00fanico. La decisi\u00f3n puso en evidencia una visi\u00f3n reduccionista por parte del sistema de justicia, incapaz de comprender las formas organizativas propias de los pueblos negros y afrodescendientes, cuyas comunidades se articulan m\u00e1s all\u00e1 de una l\u00f3gica territorial homog\u00e9nea. Este desconocimiento institucional no solo excluye; tambi\u00e9n perpet\u00faa la invisibilidad que ASOMUNEP lleva a\u00f1os enfrentando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, ASOMUNEP persiste. En sus pr\u00e1cticas de cuidado, en sus redes de justicia ancestral, en sus emprendimientos comunitarios y en su defensa incansable de los derechos de las mujeres negras del Putumayo, encarna una forma de acci\u00f3n noviolenta que no idealiza el pasado, sino que construye presente y futuro. Porque para ellas, la paz no es pasividad: es una lucha activa, cotidiana, amorosa y radical. Una forma de sostener la vida desde el poder colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Marian Mej\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Doctorante en Estudios Internacionales en FLACSO Ecuador, donde previamente obtuvo el t\u00edtulo de mag\u00edster en Relaciones Internacionales con menci\u00f3n en Seguridad y Conflicto. Su investigaci\u00f3n actual se centra en la incidencia de las di\u00e1sporas en la justicia transicional colombiana. Como polit\u00f3loga, es experta en m\u00e9todos alternativos de resoluci\u00f3n de conflictos, justicia transicional y construcci\u00f3n de paz. \u00a1M\u00e1s cale\u00f1a que la lulada, ve!<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ASOMUNEP: el poder colectivo de las mujeres negras frente a la violencia Marian Mej\u00eda Desde el a\u00f1o 2001, la Asociaci\u00f3n de Mujeres Negras y Afrodescendientes Defensoras de Derechos Humanos y V\u00edctimas del Conflicto Armado del Putumayo (ASOMUNEP) ha sido un espacio de resistencia, cuidado y dignidad para mujeres negras afectadas por la guerra y el <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3483,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[27],"tags":[41],"class_list":["post-3482","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-feminismo","tag-noviolencia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3482","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3482"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3482\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3487,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3482\/revisions\/3487"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3483"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}