{"id":3470,"date":"2025-06-20T16:22:44","date_gmt":"2025-06-20T21:22:44","guid":{"rendered":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/?p=3470"},"modified":"2025-06-20T16:24:33","modified_gmt":"2025-06-20T21:24:33","slug":"una-marcha-por-el-clima-que-sembro-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/una-marcha-por-el-clima-que-sembro-futuro\/","title":{"rendered":"Una marcha por el clima que sembr\u00f3 futuro"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3470\" class=\"elementor elementor-3470\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e5c337d e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"e5c337d\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ef6c7fe elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"ef6c7fe\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Una marcha por el clima que sembr\u00f3 futuro<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-52650c1b e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"52650c1b\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6a2028dd elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6a2028dd\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>Ivonne D\u00edaz del Valle<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras prepar\u00e1bamos carteles, sent\u00eda que salir a la calle no era una decisi\u00f3n sencilla. Era 2009 y Honduras atravesaba d\u00edas dif\u00edciles. El golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya hab\u00eda sumido al pa\u00eds en una profunda crisis pol\u00edtica. Las calles estaban llenas de retenes, la censura se volv\u00eda parte de lo cotidiano y la represi\u00f3n a las manifestaciones era cada vez m\u00e1s violenta. Hablar en voz alta se hab\u00eda vuelto un riesgo, y reunirse en espacios p\u00fablicos, un acto que exig\u00eda cuidado. El miedo, como una neblina espesa, se colaba en las conversaciones, en los gestos, en la rutina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, a pesar de ese clima, algo dentro de m\u00ed insist\u00eda. Porque adem\u00e1s del caos pol\u00edtico, sab\u00edamos que tambi\u00e9n nos enfrent\u00e1bamos a otra emergencia: la crisis ambiental. La deforestaci\u00f3n avanzaba sin freno, los incendios forestales arrasaban con \u00e1reas protegidas y muchas comunidades rurales ya sufr\u00edan los efectos del cambio clim\u00e1tico. Aunque estos temas rara vez ocupaban los titulares, sent\u00edamos que tambi\u00e9n merec\u00edan atenci\u00f3n. Y tal vez por eso, porque el miedo no hab\u00eda apagado del todo las ganas de actuar, decidimos que era el momento de hacer algo. De salir. De sembrar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese contexto dif\u00edcil, decidimos sumar nuestras voces a otra causa urgente: la crisis clim\u00e1tica. Nos unimos a la campa\u00f1a internacional <a href=\"https:\/\/350.org\/es\/acerca-de-350\/\">350\u00b0<\/a>, un movimiento ciudadano que buscaba reducir la concentraci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono en la atm\u00f3sfera a 350 partes por mill\u00f3n (ppm), el umbral considerado seguro para evitar un colapso ambiental. En ese entonces, la cifra ya superaba los 385 ppm, y hoy est\u00e1 por encima de los 420. Aquel d\u00eda se convocaban acciones en m\u00e1s de 180 pa\u00edses, y quer\u00edamos que Honduras tambi\u00e9n dijera presente. Aunque \u00e9ramos pocos, sab\u00edamos que una acci\u00f3n peque\u00f1a pod\u00eda tener sentido si lograba conectarse con algo m\u00e1s grande.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propuesta fue clara desde el inicio: organizar una marcha pac\u00edfica por la justicia clim\u00e1tica que terminara con la siembra simb\u00f3lica de \u00e1rboles en un parque de Tegucigalpa. Invitamos a j\u00f3venes, docentes, estudiantes, ni\u00f1as, ni\u00f1os y familias enteras. Incluso hablamos con agentes de la Polic\u00eda Nacional, que aceptaron acompa\u00f1arnos y resguardar el recorrido. Visitamos medios locales, conversamos en aulas universitarias y repartimos volantes. Quer\u00edamos que m\u00e1s personas se sumaran, que tuvieran informaci\u00f3n, que sintieran que pod\u00edan hacer algo. No solo se trataba de alzar la voz, sino de hacerlo desde una convicci\u00f3n: defender la vida con respeto, con creatividad y sin recurrir a la confrontaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el comienzo, tuvimos claro que la acci\u00f3n noviolenta era tanto una decisi\u00f3n \u00e9tica como una estrategia. Usamos s\u00edmbolos sencillos pero potentes: pancartas con mensajes esperanzadores, camisetas con el logo de 350\u00b0, materiales informativos que entreg\u00e1bamos a lo largo del camino. Llevamos \u00e1rboles peque\u00f1os, no solo como gesto ambiental, sino como una forma de mostrar qu\u00e9 quer\u00edamos cuidar. Esa fue nuestra manera de protestar: afirmando la vida, caminando juntos, creando comunidad mientras avanz\u00e1bamos por la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las fotos que tomamos durante la caminata fueron parte esencial de esa jornada. Quer\u00edamos registrar lo que viv\u00edamos y compartirlo con otras personas que, como nosotros, apostaban por la acci\u00f3n clim\u00e1tica desde sus territorios. Subimos las im\u00e1genes a la plataforma global de 350.org como una forma de decir: aqu\u00ed estamos, incluso desde un pa\u00eds peque\u00f1o y atravesado por la crisis. Marchar en ese momento no era solo salir a la calle, era recuperar el derecho a estar juntos, a nombrar lo que nos preocupaba y a hacerlo con dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No fuimos miles, pero fuimos visibles. Algunos medios locales cubrieron la actividad con respeto, y desde los veh\u00edculos, m\u00e1s de una persona se deten\u00eda a mirar, a tomar fotos o a aplaudir. A mitad del recorrido, varias personas se nos unieron, sin decir mucho, solo caminando a nuestro ritmo. Para m\u00ed, lo m\u00e1s significativo fue compartir la marcha con mi pap\u00e1, mis primos y mi sobrina, que en ese entonces era una ni\u00f1a. Nos ayud\u00f3 a pintar los carteles con cuidado y camin\u00f3 con orgullo, como si entendiera que ese gesto sencillo ten\u00eda un sentido mayor. Hoy, ya adolescente, todav\u00eda recuerda ese d\u00eda como el momento en que supo que no importa la edad, su voz tambi\u00e9n cuenta. Esa experiencia me ense\u00f1\u00f3 que la acci\u00f3n noviolenta no es ingenua ni pasiva. Es una forma de estar en el mundo que moviliza, interpela y transforma. No hace falta ser parte de una gran organizaci\u00f3n para sumar; basta con creer que algo puede cambiar y animarse a hacerlo junto a otros. A\u00f1os despu\u00e9s, muchas de las personas que participaron siguen comprometidas con causas sociales, ambientales o de derechos humanos. Aquella marcha, por modesta que haya sido, sembr\u00f3 algo. Y esa semilla \u2014hecha de afecto, convicci\u00f3n y voluntad compartida\u2014 todav\u00eda sigue creciendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Han pasado los a\u00f1os, pero esa semilla sigue germinando. Muchas de las personas que estuvimos all\u00ed seguimos vinculadas a causas sociales, ambientales y de derechos humanos. La campa\u00f1a de 350\u00b0 nos ofreci\u00f3 un marco global, s\u00ed, pero fue la convicci\u00f3n compartida lo que le dio sentido a lo que hicimos. Cuando hoy escucho hablar de acci\u00f3n noviolenta, vuelvo a ese d\u00eda: a los rostros con los que marchamos, a los \u00e1rboles que sembramos, a la certeza de que una causa justa puede sostenerse con respeto, cuidado y ternura. En contextos de represi\u00f3n, optar por la noviolencia no es pasividad: es coraje. Es sembrar futuro donde todo parece \u00e1rido. Es hablar cuando se espera silencio. Es caminar cuando lo m\u00e1s c\u00f3modo ser\u00eda quedarse quieta. Porque ese es el poder de la acci\u00f3n noviolenta: abrir grietas de esperanza, construir justicia, una acci\u00f3n a la vez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s las acciones no violentas, no tratan de cambiar el mundo entero, sino de sumar nuestra voz a ese murmullo colectivo que insiste en que otro futuro es posible. Desde tu espacio en el mundo \u00bfQu\u00e9 peque\u00f1as semillas de esperanza podr\u00edas sembrar hoy, incluso en medio del miedo o la incertidumbre? En tiempos convulsos, \u00bfc\u00f3mo eliges actuar, hablar o caminar con otros para cuidar la vida?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ivonne D\u00edaz del Valle<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es bi\u00f3loga con especializaci\u00f3n en desarrollo local, vinculada al trabajo comunitario y dedicada a promover la educaci\u00f3n ambiental y los derechos humanos. Actualmente, acompa\u00f1a procesos de formaci\u00f3n orientados a la construcci\u00f3n de comunidades m\u00e1s justas y pac\u00edficas.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una marcha por el clima que sembr\u00f3 futuro Ivonne D\u00edaz del Valle Mientras prepar\u00e1bamos carteles, sent\u00eda que salir a la calle no era una decisi\u00f3n sencilla. Era 2009 y Honduras atravesaba d\u00edas dif\u00edciles. El golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya hab\u00eda sumido al pa\u00eds en una profunda crisis pol\u00edtica. 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