{"id":347,"date":"2022-11-21T20:42:25","date_gmt":"2022-11-22T01:42:25","guid":{"rendered":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/?p=4127"},"modified":"2024-03-21T09:03:22","modified_gmt":"2024-03-21T14:03:22","slug":"ibamos-a-triunfar-me-lo-dijo-el-rio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/ibamos-a-triunfar-me-lo-dijo-el-rio\/","title":{"rendered":"\u00cdbamos a triunfar, me lo dijo el r\u00edo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"347\" class=\"elementor elementor-347\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-30ca56d e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"30ca56d\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-64e2db89 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"64e2db89\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Sof\u00eda Chipana Quispe*<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap wp-block-paragraph\">El tiempo en que tejo estas palabras nos vincula con la fuerza de las y los que vivieron su tiempo de transformaci\u00f3n \u2014el d\u00eda de los muertos, que para el quechua es el Aya Marqay Killa, es decir, el tiempo de la luna de los que partieron. Pero, seg\u00fan las abuelas y abuelos, ellas y ellos llegan para visitar a sus seres queridos. Se trata de presencias que vienen con las lluvias para regar las semillas depositadas en el vientre de la Madre Tierra, al igual que sus cuerpos que buscan renacer a los otros modos de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde las ofrendas de comidas y bebidas que preparamos para recibirlas y recibirlos, comparto con el permiso de las ancestras y ancestros, la memoria del movimiento del <em>Taki Onkuy<\/em> que permiti\u00f3 a algunos pueblos resistir a la invasi\u00f3n colonial y al enajenamiento de las cosmovivencias. Con seguridad hubo otras experiencias que sostuvieron la vida de los diversos pueblos que habitaron la gran Abya Yala, la tierra de sangre vital, de pleno florecimiento, como se nombra a la territorialidad de Am\u00e9rica Latina, que a\u00fan sostiene la vida de los pueblos que no s\u00f3lo resistieron o resisten al genocidio sistem\u00e1tico de los sistemas coloniales capitalistas y patriarcales. Una resistencia desde la que se tejen los otros modos de vida, que denominamos como espiritualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la fuerza del tiempo que habitamos evoco la presencia y las palabras de Bertha C\u00e1ceres en sus conversaciones con los r\u00edos Gualcarque y Blanco (en Honduras), con las que hizo frente al proyecto hidroel\u00e9ctrico de Aqua Zarca. De ah\u00ed extraigo ese sentir compartido para dar t\u00edtulo al tejido (texto) que presento: \u201cyo sab\u00eda lo duro que iba a ser, pero sab\u00eda que \u00edbamos a triunfar, me lo dijo el r\u00edo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El v\u00ednculo con los territorios-cuerpos y los pueblos ancestrales tienen la fuerza de las memorias que acompa\u00f1an sus resistencias ante las realidades de opresi\u00f3n, represi\u00f3n y exterminio de sus cuerpos denominados \u201cindios\u201d y, junto a ellos, sus territorios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a>En la traves\u00eda de las resistencias, nos aproximamos a la comunidad de <em>Taki Onkuy<\/em> que se ubica en los a\u00f1os de 1560-1572, casi en los primeros tiempos de la invasi\u00f3n colonial, en las regiones del centro (Ayacucho) y sur (Arequipa) de Per\u00fa \u2014aunque algunos estudios tambi\u00e9n la sit\u00faan en las regiones quechuas de lo que es Sucre, en Bolivia\u2014. Se trata de un movimiento nombrado por los inquisidores como la <em>enfermedad del canto<\/em> porque hab\u00edan asumido el canto y la danza para entrar en comuni\u00f3n con los lugares sagrados destruidos, denominado como <em>w\u2019acas<\/em>, donde ubicaban a las fuerzas vitales que adquir\u00edan vida en sus cuerpos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta resistencia se sosten\u00eda en la espiritualidad que encaminar\u00eda la renovaci\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de las espiritualidades ancestrales, para superar el predominio de las estructuras religiosas y sociales de los invasores y de las \u00e9lites incas que se hab\u00edan extendido por los territorios andinos. Por ello, se la cataloga como un movimiento socioreligioso que buscaba la unificaci\u00f3n andina desde los lazos comunes que proced\u00edan de las espiritualidades ancestrales vinculadas a las monta\u00f1as, lagunas, lagos, mares, bosques y paqarinas \u2014lugares donde habita la fuerza y memoria de los ancestros y ancestras\u2014, que remit\u00edan a los or\u00edgenes de la vida. Origen que en aymara se denomina como <em>Taypi<\/em>, el tiempo en que el cosmos se fue armonizando y equilibrando, y la vida de los diversos seres empez\u00f3 a germinar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resistencia de <em>Taki Onkuy<\/em> proced\u00eda del v\u00ednculo con el coraz\u00f3n de la Gran Red o Comunidad de la Vida, por lo que desde el canto y el baile buscaban sanar los territorios heridos a causa del desequilibrio que produc\u00eda la presencia profanadora e inquisidora de los invasores. Mientras algunos resist\u00edan por medio de la lucha cuerpo a cuerpo contra los invasores, el movimiento del <em>Taki Onkuy<\/em>, a partir de la conexi\u00f3n con las fuerzas c\u00f3smicas y tel\u00faricas, buscaba interpretar los mensajes que tra\u00edan los movimientos de Amaru, la serpiente ancestral que habita en las profundidades de los volcanes, las altas cordilleras, y dejaba sentir su fuerza tel\u00farica por medio de sismos y terremotos que posibilitar\u00eda un nuevo orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conexi\u00f3n con Amaru, una de las fuerzas vitales del cosmos, supuso la b\u00fasqueda de una recreaci\u00f3n de la vida e hizo que otros modos de vida de muchos pueblos en Abya Yala pervivieran. Por otra parte, cabe se\u00f1alar que Amaru era la fuerza evocada por medio del nombramiento, como se hizo con el \u00faltimo gobernador Inca, Tupac Amaru I, cuya sublevaci\u00f3n supuso su decapitaci\u00f3n en el a\u00f1o de 1572. Este hecho se relacion\u00f3 al relato del Inkarri (Inca Rey) cuya cabeza decapitada busca unirse a su cuerpo. Es una fuerza que sostiene los diversos levantamientos, como lo fueron las significativas organizaciones promovidas por Tupac Amaru II (1780) y Tupac Katari (serpiente, en aymara) en 1781.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La breve rese\u00f1a que presentamos nos permite ver el anhelo profundo de la reconstituci\u00f3n de los territorios y cuerpos en relaci\u00f3n a las fuerzas vitales que fluyen, y mantienen la vida de los pueblos. Esto supone la conexi\u00f3n con la memoria milenaria de la que son parte y buscan su dignificaci\u00f3n para cuestionar el orden establecido a partir del sistema colonial que se legitima en las estructuras sociales y religiosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es significativo que, pese a la imposici\u00f3n de dichas estructuras, las propias interpretaciones mantienen sus resistencias, como se puede vislumbrar en el movimiento del <em>Taki Onkuy <\/em>en la que sus l\u00edderes asumen los nombres cristianos b\u00edblicos relacionados a la Cruz de Cristo: Juan Chocne (o Chocna), Santa Mar\u00eda y Santa Mar\u00eda Magdalena. Posiblemente, con mucha intenci\u00f3n, para reflejar su realidad en ese cuerpo del crucificado, o de ver la fragilidad del Dios cristiano vencido en la Cruz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien, la memoria de <em>Taki Onkuy<\/em> nos llega como parte de la memoria ingrata, nos permite ver el v\u00ednculo del territorio-cuerpo que manten\u00edan los pueblos andinos. Aunque no contamos con muchos registros respecto a las resistencias noviolentas y las que nos llegan est\u00e1n mediadas por la mirada de los cronistas. Sin embargo, se perciben en el sentir que acompa\u00f1a a las resistencias en los diversos territorios, que busca de manera permanente sanar los territorios, cuerpos y tierras. Es un proceso nada f\u00e1cil por la criminalizaci\u00f3n de la defensa de todas las formas de vida que asumen los diversos pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues se trata de cosmovivencias que resisten desde la trama de sus espiritualidades relacionales, como lo compart\u00eda Bertha C\u00e1ceres en sus palabras replicadas, que hab\u00edan \u201caprendido a luchar con m\u00fasica, con ceremonias, con espiritualidad\u201d, a fin de restablecer las relaciones de correspondencias rec\u00edprocas que procuran el equilibrio y armon\u00eda como una fuerza sanadora que recrea la vida, ante las opresiones del patriarcado, capitalismo, racismo, sexismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y como plantea Lorena Cabnal, desde el feminismo comunitario, se trata de la sanaci\u00f3n como camino c\u00f3smico pol\u00edtico, en las din\u00e1micas y relaciones cotidianas, donde resistir es tambi\u00e9n recrear la vida \u2014muchas veces no consideradas como luchas y resistencias por las formas hegem\u00f3nicas de comprenderlas\u2014. Pues, los pueblos, desde sus principios vitales buscan hacer frente a las imposiciones para mantener y mejorar sus condiciones de vida. Es el caso del proceso de selecci\u00f3n, cuidado y siembra de las semillas, que por lo general son asumidos por las mujeres como una pol\u00edtica en la que se decide resguardar la soberan\u00eda alimentaria y el cuidado de las semillas ancestrales, frente a las pol\u00edticas extractivistas de las semillas transg\u00e9nicas y el monocultivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Implica procesos que buscan asumirse de manera hol\u00edstica, como sucede en la demanda de las mujeres ind\u00edgenas que no se limitan s\u00f3lo a plantear sus derechos, sino a la dignificaci\u00f3n o sanaci\u00f3n de la vida. Mientras el poder patriarcal colonial no lo reconoce con fuerza y poder, no son tomadas como luchas. Del mismo modo acontece con las historias narradas, donde el poder b\u00e9lico se impone y no tanto las resistencias que lograron resquebrajar ciertos sistemas de dominio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiero concluir con la memoria sanadora de otras cinco mujeres, lideradas por Domitila Chungara en el comit\u00e9 de amas de casa de la organizaci\u00f3n minera del siglo XX en Bolivia \u2014que poco se reconoce en las luchas de los sindicatos y las mismas colectivas feministas, y menos por la historia oficial\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ellas, en 1978, iniciaron en La Paz, sede de gobierno de Bolivia, una huelga de hambre para hacer frente a la dictadura militar de Hugo Banzer, proyecto pol\u00edtico que recorr\u00eda por diversos territorios como parte del Plan C\u00f3ndor que se aplic\u00f3 en diversos pa\u00edses por la Escuela de las Am\u00e9ricas, operada por el ej\u00e9rcito de los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Domitila, sus compa\u00f1eras y sus peque\u00f1as hijas e hijos, emprendieron la huelga de hambre a la que se sumaron miles, logrando derribar la dictadura. Aunque el r\u00e9gimen militar se articul\u00f3 nuevamente persiguiendo con mayor violencia, hasta el a\u00f1o de 1982.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Domitila dej\u00f3 una gran lecci\u00f3n, la de pedir la palabra y vencer al principal enemigo: el miedo. Lo que la llev\u00f3 a enfrentar el poder sanguinario de la dictadura militar, como parte de las extensiones coloniales que quitaron y silenciaron la vida de miles, a la que hay que sumar los millones de vidas y pueblos ancestrales que se extinguieron por el poder genocida que busc\u00f3 sistem\u00e1ticamente silenciar los otros modos de vida que supon\u00edan una amenaza para sus intereses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este tiempo profundo de memorias y presencias (Aya Marqay Killa), nos quedamos en torno a las mesas compartidas que reciben la llegada de las y los que ahora viven las otras formas de vida, y nos vinculamos a sus memorias transgresoras, que despiertan la reciprocidad de la sanaci\u00f3n, de los territorios-tierra y los cuerpos-tierra-agua.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Tejido-de-la-vida-1024x926.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4128\" width=\"-431\" height=\"-389\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El tejido de la vida: refleja un tejido vivo, extendido y entramado en todas sus dimensiones y profundidades, donde todo tiene su lugar y su tiempo, interrelacionado en el movimiento arm\u00f3nico de las fuerzas que hacen a la Vida, sus ciclos y retornos. Nos recuerda a todos los seres en comunidad, nuestra capacidad de crear y transformar realidades posibles. Somos las manos que tejen en esta extensi\u00f3n del coraz\u00f3n. La foto es un arte-tejido de Erlini Chove Tola Medina<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>*Sof\u00eda Chipana Quispe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es aymara del Estado Plurinacional de Bolivia. Miembro de la Comunidad de Sabias y Te\u00f3logas Ind\u00edgenas de Abya Yala, y camina junto a la Comunidad de Teolog\u00eda Andina de Per\u00fa, Bolivia y Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Publicado: 21 de noviembre del 2022<\/strong><\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tiempo en que tejo estas palabras nos vincula con la fuerza de las y los que vivieron su tiempo de transformaci\u00f3n \u2014el d\u00eda de los muertos, que para el quechua es el Aya Marqay Killa.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":348,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[30],"tags":[],"class_list":["post-347","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidades-en-resistencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1682,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347\/revisions\/1682"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/media\/348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}