{"id":3428,"date":"2025-05-26T02:52:52","date_gmt":"2025-05-26T07:52:52","guid":{"rendered":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/?p=3428"},"modified":"2025-05-31T23:35:31","modified_gmt":"2025-06-01T04:35:31","slug":"el-momento-en-que-cuidar-se-volvio-resistir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/el-momento-en-que-cuidar-se-volvio-resistir\/","title":{"rendered":"El momento en que cuidar se volvi\u00f3 resistir"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3428\" class=\"elementor elementor-3428\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3ce9eff e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"3ce9eff\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6fb3236 elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"6fb3236\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">El momento en que cuidar se volvi\u00f3 resistir<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4117d961 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"4117d961\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4b6b4b9 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4b6b4b9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>Jos\u00e9 Rosendo Castro A.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace quince a\u00f1os, en el estado de Sinaloa (M\u00e9xico), un grupo de comerciantes con trayectoria en la filantrop\u00eda fund\u00f3 una Instituci\u00f3n de Asistencia Privada, motivados por la creciente deforestaci\u00f3n en la Sierra Madre Occidental. Esta cordillera monta\u00f1osa, que conecta diversos ecosistemas y marca una frontera natural con el resto del pa\u00eds, alimenta con sus once r\u00edos una red de presas que riegan los valles sinaloenses antes de desembocar en el Mar de Cort\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El prop\u00f3sito inicial era ofrecer experiencias de contacto con la naturaleza a trav\u00e9s de paseos en lancha. Sin embargo, con el tiempo, este proyecto eco-tur\u00edstico evolucion\u00f3 hacia un acompa\u00f1amiento comprometido con las comunidades campesinas que habitan esos territorios. Estas comunidades, vulnerables frente a diversos megaproyectos, son las verdaderas guardianas del entorno. En ese proceso entendimos que la defensa del medio ambiente est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la protecci\u00f3n de los derechos humanos. Ese descubrimiento transform\u00f3 por completo nuestra mirada y nuestra labor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que hemos vivido en este camino \u2014que comenz\u00f3 entre jaguares, nutrias, guacamayas y especies vegetales que por primera vez fueron registradas bot\u00e1nicamente\u2014 queremos compartirlo, a trav\u00e9s de este escrito, con quienes enfrentan desaf\u00edos similares. Deseamos que otras comunidades que habitan ecosistemas de alto valor ambiental puedan conocer c\u00f3mo hemos resistido, desde la acci\u00f3n noviolenta, a m\u00faltiples amenazas: la exclusi\u00f3n social, el avance del crimen organizado, las obras hidr\u00e1ulicas desmedidas, la miner\u00eda en r\u00edos y playas, los proyectos petroqu\u00edmicos que destruyen manglares, las emisiones no controladas de los nuevos gasoductos y la corrupci\u00f3n gubernamental que facilita y encubre delitos ambientales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el tiempo comprendimos, muchas veces con dolor y resistencia, que defender el territorio tambi\u00e9n es defender derechos fundamentales. Estos son los derechos que, desde la experiencia, entendimos como esenciales para proteger a quienes cuidan la vida y la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las primeras acciones de <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/100064468008840\/\">Bosque a Salvo IAP<\/a>, nuestra instituci\u00f3n de asistencia, se llevaron a cabo en una comunidad de dif\u00edcil acceso del municipio de San Ignacio, al sur de Sinaloa. En ese momento, oper\u00e1bamos bajo una visi\u00f3n limitada: atribu\u00edamos la responsabilidad de los da\u00f1os ambientales exclusivamente a los propios habitantes, se\u00f1alando pr\u00e1cticas tradicionales de subsistencia como la tala, la quema, la caza, la pesca o la gesti\u00f3n de residuos. Mientras tanto, nuestras prioridades se centraban en el monitoreo de felinos, el aviturismo y los inventarios bot\u00e1nicos, sin reconocer un aspecto esencial: el derecho humano a un ambiente sano\u2026 y a una vida digna. Reproduc\u00edamos, sin cuestionarlo, el modelo norteamericano de los grandes parques nacionales, donde se excluye al ser humano como parte del ecosistema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue gracias a la participaci\u00f3n de voluntarios con formaci\u00f3n en antropolog\u00eda que comenzamos a ver otra realidad: las familias locales no eran enemigas del bosque, sino que enfrentaban juntas una lucha diaria por sobrevivir, en condiciones de extrema vulnerabilidad. Viv\u00edan con ingresos m\u00ednimos, sin acceso a servicios b\u00e1sicos de salud ni educaci\u00f3n, inmersas en una situaci\u00f3n que podr\u00edamos describir como una \u201cigualdad de carencias\u201d. Frente a esto, el fen\u00f3meno migratorio quedaba opacado por una amenaza a\u00fan m\u00e1s grave: el reclutamiento de ni\u00f1as y ni\u00f1os por redes del crimen organizado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de ese entendimiento, nuestro enfoque cambi\u00f3. Empezamos a trabajar con las juventudes, fortaleciendo su resiliencia a trav\u00e9s de campamentos y visitas a centros de ciencia, y promovimos la identidad comunitaria mediante la creaci\u00f3n de una red de ecomuseos construidos con sus propias voces y relatos. Parte de este proceso fue documentado en una publicaci\u00f3n de la <a href=\"https:\/\/globalinitiative.net\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/TGIATOC-Resilience-in-Sinaloa-Report-Spanish-1.pdf\">Global Initiative Against Transnational Organized Crime<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el tiempo, otros derechos fundamentales comenzaron a ocupar un lugar central en nuestras preocupaciones: el derecho a ser informados, a expresar nuestra opini\u00f3n\u2026 y a asociarnos libremente. Estos derechos se hicieron especialmente visibles en 2014, cuando durante un monitoreo de jaguares descubrimos, casi por accidente, trabajos de exploraci\u00f3n para la construcci\u00f3n de una presa en el \u00fanico r\u00edo libre de Sinaloa: el Piaxtla, en San Ignacio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presa formaba parte de un proyecto de trasvase de agua hacia la capital del estado, lo que habr\u00eda despojado a las comunidades agr\u00edcolas del delta de su principal fuente h\u00eddrica. Gracias al v\u00ednculo construido previamente con j\u00f3venes del municipio, pudimos activar el derecho a solicitar una consulta p\u00fablica, un requisito indispensable en la legislaci\u00f3n mexicana, que solo puede ser ejercido por las personas directamente afectadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El respaldo t\u00e9cnico de los investigadores que nos acompa\u00f1aban fue clave: argumentaron que el proyecto no garantizaba el caudal ecol\u00f3gico m\u00ednimo exigido por ley. Esa intervenci\u00f3n contribuy\u00f3 a que la Manifestaci\u00f3n de Impacto Ambiental (MIA) no fuera aprobada. Fue un momento decisivo para comprender que el acceso a la informaci\u00f3n, la organizaci\u00f3n ciudadana y el conocimiento t\u00e9cnico son pilares fundamentales para defender el territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese mismo proceso fortaleci\u00f3 el tejido comunitario m\u00e1s all\u00e1 de la zona serrana. El involucramiento de localidades m\u00e1s pobladas del valle y la costa dio origen al colectivo <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1ecl8Nx36LYoIQGtL0TMB4WvTMufR_WaV\/view?usp=drivesdk\">Voces por el Piaxtla<\/a>, integrado por asociaciones ganaderas, cooperativas pesqueras, unidades de riego, organizaciones civiles y autoridades ejidales. Esta articulaci\u00f3n diversa logr\u00f3 proyectarse con fuerza en redes sociales, medios de comunicaci\u00f3n y espacios de di\u00e1logo con funcionarios y representantes populares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su unidad, sumada al uso estrat\u00e9gico de informaci\u00f3n cient\u00edfica, les permiti\u00f3 enfrentar con solvencia al gobierno federal. La eficacia del colectivo qued\u00f3 demostrada cuando una empresa minera canadiense intent\u00f3 implementar un proyecto de miner\u00eda aluvial en la cuenca del Piaxtla, a pesar de los altos niveles de metales pesados ya bioacumulados en los peces del r\u00edo. En respuesta, se presentaron decenas de solicitudes de consulta p\u00fablica, lo que llev\u00f3 a que el permiso ambiental fuera negado no una, sino dos veces: un hecho sin precedentes en Sinaloa. Hoy, varios de quienes participaron en esa lucha siendo adolescentes, forman parte activa de la vida pol\u00edtica del estado. Su historia demuestra que el ejercicio de los derechos ambientales y ciudadanos puede sembrar un liderazgo transformador, profundamente arraigado en la defensa del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia del Piaxtla inspir\u00f3 procesos similares en otras regiones del estado. En 2018, una federaci\u00f3n pesquera del norte de Sinaloa solicit\u00f3 apoyo para enfrentar a la trasnacional suizo-alemana PROMAN AG, que pretend\u00eda construir una planta de amon\u00edaco dentro del sitio RAMSAR de inter\u00e9s internacional \u201cBah\u00eda de Ohuira-Topolobampo-Santa Mar\u00eda\u201d. El proyecto implicaba la tala y relleno de m\u00e1s de cien hect\u00e1reas de manglar y el riesgo de una fuga catastr\u00f3fica: la MIA advert\u00eda que el ducto transportar\u00eda 2.200 toneladas diarias de una sustancia t\u00f3xica, letal hasta en un radio de 15 kil\u00f3metros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed naci\u00f3 el colectivo <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/100064811316152\/\">\u00a1Aqu\u00ed No!<\/a>, que ejerci\u00f3 con firmeza el derecho a ser consultado, a protestar\u2026 y a ser protegido. Con el respaldo de abogados pro bono y litigantes locales, el caso lleg\u00f3 hasta la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n. La lucha jur\u00eddica, sostenida en gran parte por las propias federaciones pesqueras, ha sido reconocida en un estudio del <a href=\"https:\/\/www.nonviolent-conflict.org\/resource\/nonviolent-movements-and-material-resources-in-northwest-mexico\/\">International Center on Nonviolent Conflict<\/a>. Un hito de este proceso fue la participaci\u00f3n activa de tres comunidades del pueblo ancestral Yoreme, que asumieron como propia la defensa del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el colectivo \u00a1Aqu\u00ed No! enfrent\u00f3 numerosas defecciones debido a la cooptaci\u00f3n agresiva tanto del gobierno estatal como de la empresa, la participaci\u00f3n decidida del pueblo Yoreme fue crucial para mantener la resistencia. Gracias a su organizaci\u00f3n, lograron obtener suspensiones judiciales que paralizaron el proyecto durante m\u00e1s de seis a\u00f1os, argumentando la violaci\u00f3n al derecho a la consulta previa, libre, informada y de buena fe, reconocido por M\u00e9xico al ratificar el Convenio 169 de la OIT.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este proceso ha sido liderado por tres mujeres Yoreme, quienes revitalizaron los consejos de ancianos y han conducido una defensa pac\u00edfica del territorio, combinando herramientas tradicionales y contempor\u00e1neas: desde debates en l\u00ednea y protestas en embarcaciones marinas hasta marchas por carretera, irrupciones simb\u00f3licas en desfiles de carnaval y plantones en edificios p\u00fablicos, tanto en la ciudad de Los Mochis como en la embajada alemana en M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el avance del conflicto, surgi\u00f3 la necesidad de internacionalizar la denuncia. Las comunidades lograron que la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU en M\u00e9xico realizara un recorrido por la bah\u00eda; tambi\u00e9n presentaron una queja ante el Relator Especial para los Defensores Ambientales en el marco de la Convenci\u00f3n de Aarhus, y solicitaron al Ombudsman del banco alem\u00e1n KfW que dejara de financiar el proyecto. Como era previsible, estas acciones generaron un incremento en las amenazas y agresiones, que superaron el hostigamiento ya existente en redes sociales por parte de actores ligados a la empresa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a este contexto de criminalizaci\u00f3n y violencia, suscribimos convenios con instituciones gubernamentales \u2014a nivel estatal y federal\u2014 dedicadas a la protecci\u00f3n de personas defensoras de derechos humanos. Esto permiti\u00f3 implementar medidas cautelares como el suministro de chalecos antibalas, acompa\u00f1amiento policial, apoyo econ\u00f3mico de emergencia para personas desplazadas, y pronunciamientos oficiales que obligaron a diversas autoridades a garantizar la integridad de las y los defensores. Adem\u00e1s, se activaron mecanismos de respuesta r\u00e1pida impulsados por fundaciones internacionales que comprenden algo fundamental: proteger a quienes defienden la tierra es tambi\u00e9n proteger a la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conscientes de que los derechos humanos y los derechos ambientales son inseparables, valoramos hoy m\u00e1s que nunca la importancia de la estrategia y la diversidad de m\u00e9todos para enfrentar la injusticia de forma pac\u00edfica y efectiva. Confiamos en que la respuesta desmedida de quienes integran la colusi\u00f3n entre empresa, autoridades y grupos del crimen organizado no har\u00e1 m\u00e1s que fortalecer nuestra causa. Lo que algunos analistas llaman un \u201cacto contraproducente\u201d en el marco de las t\u00e1cticas de lucha noviolenta \u2014es decir, una represi\u00f3n que genera simpat\u00eda y movilizaci\u00f3n\u2014, terminar\u00e1 por debilitar al oponente y atraer nuevos aliados a nuestro movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Jos\u00e9 Rosendo Castro A.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es presidente del Patronato de Bosque a Salvo I.A.P. y miembro del Consejo Ciudadano de Ecolog\u00eda del estado de Sinaloa (M\u00e9xico). Ingeniero Industrial y de Sistemas, combina su labor empresarial en la convulsa ciudad de Culiac\u00e1n con el compromiso por la defensa de los derechos humanos ambientales en las comunidades m\u00e1s vulnerables de la regi\u00f3n.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El momento en que cuidar se volvi\u00f3 resistir Jos\u00e9 Rosendo Castro A. Hace quince a\u00f1os, en el estado de Sinaloa (M\u00e9xico), un grupo de comerciantes con trayectoria en la filantrop\u00eda fund\u00f3 una Instituci\u00f3n de Asistencia Privada, motivados por la creciente deforestaci\u00f3n en la Sierra Madre Occidental. Esta cordillera monta\u00f1osa, que conecta diversos ecosistemas y marca <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3444,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_themeisle_gutenberg_block_has_review":false,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[167,41],"class_list":["post-3428","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-defensa-ambiental","tag-ecologismo","tag-noviolencia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3428","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3428"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3428\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3433,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3428\/revisions\/3433"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3444"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}