{"id":317,"date":"2023-04-12T22:06:45","date_gmt":"2023-04-13T03:06:45","guid":{"rendered":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/?p=4661"},"modified":"2024-05-20T02:04:22","modified_gmt":"2024-05-20T07:04:22","slug":"un-movimiento-feminista-en-bolivia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/un-movimiento-feminista-en-bolivia\/","title":{"rendered":"\u00bfUn movimiento feminista en Bolivia?"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"317\" class=\"elementor elementor-317\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-53e70270 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"53e70270\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6a17cd6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6a17cd6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Maria Zeballos y Wara Vargas Lara<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La poeta boliviana <a href=\"http:\/\/www.scielo.org.bo\/pdf\/rcc\/v19n34\/v19n34_a02.pdf\">Virginia Ayll\u00f3n<\/a> menciona algunos elementos que, a lo largo de la historia, han dificultado la unificaci\u00f3n de ideas y creencias sobre el feminismo o al menos el establecimiento de un consenso para una agenda com\u00fan por los derechos de la mujer en Bolivia. El primer obst\u00e1culo en la d\u00e9cada del veinte y treinta del siglo pasado fue la conformaci\u00f3n racial de la sociedad colonizada, que se expres\u00f3 en la incompatibilidad de intereses entre mujeres de clases medias-altas con aquellas mujeres de organizaciones obreras e ind\u00edgenas. Un segundo momento hist\u00f3rico ocurri\u00f3 en los setenta y ochenta, cuando en Bolivia hubo una amplia difusi\u00f3n de las ideas feministas con la expansi\u00f3n de la globalizaci\u00f3n y la democracia que, seg\u00fan Ayll\u00f3n, se introdujeron con la implementaci\u00f3n de agendas de g\u00e9nero a trav\u00e9s de las oeneg\u00e9s, una situaci\u00f3n que produjo una segunda ruptura entre las feministas declaradas aut\u00f3nomas y aquellas adscritas a las agendas de desarrollo. Las primeras reclaman que las segundas persiguen una suerte de inclusi\u00f3n de las mujeres sin transformaci\u00f3n de las bases sociales y estatales, manteni\u00e9ndolas en roles y posiciones que las someten e inhiben en su crecimiento personal y las condenan a sufrir violencia sistem\u00e1tica.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, si queremos observar emp\u00edricamente esta incompatibilidad de las organizaciones de mujeres, podemos ver el comportamiento de protesta durante los \u00faltimos diez a\u00f1os, con los datos que genera la <a href=\"https:\/\/www.unirbolivia.org\/\">Fundaci\u00f3n Unir Bolivi<\/a><a href=\"https:\/\/www.unirbolivia.org\/\">a<\/a><a href=\"https:\/\/www.unirbolivia.org\/\"> para los a\u00f1os 2010 a 2020<\/a>. Para esto seleccionamos todas las organizaciones relacionadas con \u201cmujeres\u201d y encontramos que estas representan solo el 1.2% del universo. Se trata de grupos formales e informales dedicados a campa\u00f1as contra la violencia hacia las mujeres, organizaciones sociales femeninas de base, trabajadoras sexuales, mujeres en condici\u00f3n de vulnerabilidad y con menor representaci\u00f3n, y del colectivo GLBTI. Adem\u00e1s, tienen en com\u00fan que dirigen sus demandas, principalmente, al Poder Ejecutivo y al Ministerio P\u00fablico, instancias encargadas de la ejecuci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas y de velar por el cumplimiento de la ley y la justicia. Las organizaciones de mujeres bolivianas aplican acciones mayormente pac\u00edficas alcanzando un nivel de violencia bajo que, seg\u00fan la\u00a0 Fundaci\u00f3n Unir, se caracteriza por transitar entre la declaraci\u00f3n de estado de emergencia y movilizaci\u00f3n permanente, anuncio o amenaza de iniciar medidas de presi\u00f3n hasta demostrar actitudes desafiantes con concentraciones, vigilias, y m\u00edtines. Las acciones m\u00e1s recurrentes son las marchas, y en algunos casos, se llega hasta el bloqueo de calles y avenidas.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo la anarco-activista Maria Galindo y el <a href=\"https:\/\/mujerescreando.org\/\">Colectivo Mujeres Creando<\/a> han sufrido la fuerza estatal por realizar sus performances en espacios p\u00fablicos. Pero, no todas las organizaciones son iguales y la radicalidad de las medidas de presi\u00f3n est\u00e1 ligada a la situaci\u00f3n de las mujeres y sus demandas al Estado. Por ejemplo, las mujeres privadas de libertad llegan a mayores expresiones de radicalidad \u2014con huelgas de hambre, cosido de labios, toma de rehenes, motines y toma de penales. Otros grupos como los sindicatos de mujeres campesinas o aquellas que mantienen una perspectiva de g\u00e9nero ligada al campo pol\u00edtico tambi\u00e9n son m\u00e1s propensas a manifestarse con algo m\u00e1s de radicalidad.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora, si indagamos en la cantidad de veces que se aliaron en protestas podemos decir que en los \u00faltimos diez a\u00f1os la alianza ha sido tan d\u00e9bil que es casi inexistente. La mayor\u00eda de las organizaciones lleva a cabo su propia acci\u00f3n aunque sean dirigidas hacia las mismas instancias, como el ejecutivo nacional y la fiscal\u00eda, y sus demandas sean similares, enmarcadas en acciones concretas para erradicar la violencia hacia las mujeres o el reclamo por la ausencia de justicia para las v\u00edctimas. Lo cierto es que las diferencias de agendas e incompatibilidad de ideas las alejan de la posibilidad de formaci\u00f3n de grupos de protesta m\u00e1s grandes que ganen la fuerza necesaria para interpelar al Estado y exigir cambios sociales.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para entender c\u00f3mo est\u00e1 conformada la red de organizaciones feministas en Bolivia tenemos que identificar a sus principales representantes. En este caso, la organizaci\u00f3n que mejor est\u00e1 posicionada es la oeneg\u00e9 <a href=\"http:\/\/www.coordinadoradelamujer.org.bo\/web\/\">Coordinadora de la Mujer<\/a> que, seg\u00fan Ayll\u00f3n, desde los a\u00f1os ochenta introduce el enfoque de g\u00e9nero en el dise\u00f1o de la pol\u00edtica p\u00fablica nacional en favor de la inclusi\u00f3n de la mujer en espacios socioecon\u00f3micos y pol\u00edticos. Esta organizaci\u00f3n es la \u00fanica que en el campo de los derechos de las mujeres construy\u00f3 una red de protesta, estableciendo alianzas con otros catorce grupos desde el a\u00f1o 2010 y, adem\u00e1s, detenta un puesto nada desde\u00f1able en prestigio (el 125, de un universo de 2800 organizaciones). Esto quiere decir que, respecto a las demandas de g\u00e9nero, la Coordinadora es reconocida por otros grupos como una entidad que ejerce un rol importante en la protesta y la movilizaci\u00f3n ciudadana. Ahora bien, la Coordinadora no es una entidad \u00fanica ya que est\u00e1 conformada por otras veinte oeneg\u00e9s situadas en distintas ciudades de Bolivia. Posiblemente esta estructura facilite la movilizaci\u00f3n de personas y recursos en las distintas manifestaciones que son realizadas principalmente en fechas conmemorativas internacionales como el 8M \u2014D\u00eda Internacional de la Mujer\u2014 y el 25N \u2014D\u00eda Internacional de la Eliminaci\u00f3n de la Violencia contra las Mujeres.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la protesta y acci\u00f3n callejera es uno de los pilares fundamentales de la pr\u00e1ctica feminista, es verdad que no es el \u00fanico espacio de vinculaci\u00f3n de estas organizaciones sociales. Por ejemplo, otros espacios son los encuentros feministas o los temas relacionados a la mujer, y solo la Coordinadora en 2011 reuni\u00f3 a m\u00e1s de cien organizaciones en torno a la discusi\u00f3n sobre la despatriarcalizaci\u00f3n. Es importante recalcar que esta oeneg\u00e9 tiene una relaci\u00f3n directa con el Estado boliviano que incluye a los movimientos sociales que forman parte del gobierno, entre ellas la Confederaci\u00f3n Nacional de Mujeres Campesinas Ind\u00edgenas Originarias de Bolivia Bartolina Sisa (CNMCIOB-BS). Estos v\u00ednculos son fundamentales para facilitar su influencia directa en el desarrollo de leyes y pol\u00edticas p\u00fablicas en favor de la inclusi\u00f3n y la difusi\u00f3n de ideas y cambios internos con enfoque de g\u00e9nero hacia diversos sindicatos, instituciones p\u00fablicas y privadas, medios de prensa y otros grupos de la sociedad civil. Pero, as\u00ed como la centralizaci\u00f3n puede facilitar tareas y vinculaci\u00f3n entre grupos, tambi\u00e9n representa el riesgo de monopolizar la agenda, el discurso y la legitimaci\u00f3n de las demandas, tendiendo a establecer un statu quo que excluya posturas y opiniones divergentes.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, \u00bfcu\u00e1l es la importancia de la vinculaci\u00f3n? El soci\u00f3logo <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=5171769\">Mario Dian<\/a><a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=5171769\">i<\/a> defini\u00f3 un movimiento social como una red de organizaciones abocadas a un mismo fin y vinculadas a trav\u00e9s de la colaboraci\u00f3n. Esto quiere decir que se trata de una relaci\u00f3n constante, intercambiando recursos y fortaleciendo la identidad del conjunto, pero sin afectar las actividades privadas o particulares de cada miembro. La fuerza del movimiento social es que al tiempo que re\u00fane varias organizaciones en torno a un tema en com\u00fan tambi\u00e9n se caracteriza por reflejar diversidad en la representaci\u00f3n y se manejan sin un control centralizado en uno o pocos grupos. El movimiento social interpela al Estado y a la sociedad para introducir cambios paulatinos, pero como podemos apreciar por los datos, al menos en Bolivia, es un ideal lejano y solo posible con una reuni\u00f3n y una compatibilizaci\u00f3n de las formas de abordar al Estado para que reconozca y garantice el libre ejercicio de la individualidad de las mujeres. Mientras cada una luche por su lado es dif\u00edcil pensar en la unificaci\u00f3n del movimiento y esto tiene efectos inmediatos en la situaci\u00f3n de las mujeres en la sociedad.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Foto de referencia: Marcha 25N de 2016 en La Paz (Bolivia). Autora: Wara Vargas.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Maria Zeballos<\/strong><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es antrop\u00f3loga boliviana, investiga la formaci\u00f3n de alianzas de protesta entre organizaciones sociales en Bolivia para la tesis de maestr\u00eda en Teor\u00eda Cr\u00edtica en el Posgrado en Ciencias del Desarrollo de la Universidad Mayor de San Andr\u00e9s.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Wara Vargas Lara<\/strong><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"http:\/\/www.waravargas.com\/\">Es fot\u00f3grafa y fotoreportera boliviana<\/a>. Expone su trabajo en varios pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica y Europa. Actualmente est\u00e1 documentando el trabajo de parteras tradicionales en Bolivia con una beca de National Geographic.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Publicado el 12 de abril del 2023<\/em><\/p>\n\n<p><iframe src=\"https:\/\/docs.google.com\/forms\/d\/e\/1FAIpQLScAUjzVQhCGuhX0aA1cMzuj_Rf82Lr7ka-F8YEG0IuAxEv1KQ\/viewform?embedded=true\" width=\"640\" height=\"1770\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\">Cargando\u2026<\/iframe><\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maria Zeballos y Wara Vargas Lara La poeta boliviana Virginia Ayll\u00f3n menciona algunos elementos que, a lo largo de la historia, han dificultado la unificaci\u00f3n de ideas y creencias sobre el feminismo o al menos el establecimiento de un consenso para una agenda com\u00fan por los derechos de la mujer en Bolivia. 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