{"id":2248,"date":"2024-05-07T17:13:22","date_gmt":"2024-05-07T22:13:22","guid":{"rendered":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/?p=2248"},"modified":"2024-05-07T17:16:26","modified_gmt":"2024-05-07T22:16:26","slug":"ninos-chirimeros-una-apuesta-para-afrontar-contextos-adversos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/flacso.edu.ec\/accionnoviolenta\/ninos-chirimeros-una-apuesta-para-afrontar-contextos-adversos\/","title":{"rendered":"Ni\u00f1os chirimeros, una apuesta para afrontar contextos adversos"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2248\" class=\"elementor elementor-2248\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ff24924 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"ff24924\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8381e8a elementor-widget elementor-widget-heading\" data-id=\"8381e8a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"heading.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<h2 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\">Ni\u00f1os chirimeros, una apuesta para afrontar contextos adversos<\/h2>\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-59ae6ce0 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"59ae6ce0\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-32b0c0c7 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"32b0c0c7\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong>Ren\u00e9 Conde<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nacer y crecer en el suroccidente colombiano implica familiarizarse con el paisaje que se moldea con la ganader\u00eda y el esp\u00edritu de los sembrad\u00edos de caf\u00e9. Significa transitar los caminos que atraviesan las aguas del r\u00edo Yuma o r\u00edo Amigo, hoy conocido como r\u00edo Magdalena, y tambi\u00e9n del r\u00edo Bredunco, seg\u00fan dicen, el nombre antiguo del r\u00edo Grande o r\u00edo Cauca. Es una geograf\u00eda que se moldea tambi\u00e9n con la obra de gente trabajadora. Hacia el sur del departamento de Huila hay poblaciones campesinas, mestizas, nasas y yanakunas. En el Cauca tambi\u00e9n se encuentran estas etnias, as\u00ed como las poblaciones negras y misak. El suroccidente encarna el idilio de vivir en el campo en medio de \u00e1rboles frutales, aves de m\u00faltiples colores y m\u00fasicas de flautas y tamboras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio de ese paisaje de cualidades diversas, a 1720 m s. n. m. y entre las cordilleras occidental y central, nos encontramos con el Valle de Pubenza. All\u00ed se localiza Popay\u00e1n, una ciudad blanca de arquitectura colonial donde 400.000 habitantes construyen d\u00eda a d\u00eda una vida digna en una econom\u00eda eminentemente informal. Es una ciudad de altos contrastes, que despu\u00e9s del terremoto de 1983, empez\u00f3 a reconfigurarse territorialmente, a expandirse desordenadamente. Hoy d\u00eda es un centro urbano donde coexisten las oportunidades con profundas desigualdades y violencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Popay\u00e1n es una ciudad eminentemente urbana, y tiene un sector rural que ocupa apenas un 10% de su extensi\u00f3n territorial. Cuenta con 9 comunas y 23 corregimientos. De esas 9 comunas, vamos a poner sobre la mesa lo acontecido durante el \u00faltimo trimestre del 2021 en la Comuna 5, espec\u00edficamente, en el barrio Los Braceros. Se trata de un barrio de alta vulnerabilidad socioecon\u00f3mica donde la presencia del Estado es m\u00ednima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Braceros es un lugar de profundas complejidades. Hay pandillerismo, microtr\u00e1fico, hurto y m\u00faltiples formas de violencia cotidiana que vinculan a los ni\u00f1os y a las ni\u00f1as a un conflicto permanente. En cierta forma, todos buscamos diariamente crear una sociedad en paz, ponemos alma, coraz\u00f3n y sombrero en la construcci\u00f3n de escenarios donde primen las relaciones sociales rec\u00edprocas y respetuosas. Tambi\u00e9n hay un elemento hist\u00f3rico que vale la pena resaltar: la sociedad local se encuentra organizada, preparada para responder a las dificultades de la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Junta de Acci\u00f3n Comunal del barrio Los Braceros, en asociaci\u00f3n con la Organizaci\u00f3n para el Desarrollo Urbano y Campesino (Ordeurca) y la Fundaci\u00f3n para el Desarrollo Urbano y Campesino (Fundeurca), llev\u00f3 a cabo el proyecto Escuelas para la Convivencia, el Di\u00e1logo y la Paz. Este proyecto tuvo como objetivo fortalecer la articulaci\u00f3n interinstitucional con el barrio, la reorganizaci\u00f3n de los mecanismos de trabajo colectivo entre la comunidad y la atenci\u00f3n a ciertos aspectos educativos y de salud mental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como parte del proyecto codirig\u00ed la formaci\u00f3n en m\u00fasicas tradicionales (chirim\u00eda) para ni\u00f1os y ni\u00f1as de diferentes edades y con capacidades diversas. Junto a David Ricardo Moreno, Karolain Julieth Erazo y Daniel Cajas, estructuramos la propuesta de Escuela de M\u00fasicas Tradicionales para el Di\u00e1logo y la Convivencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta Escuela empez\u00f3 su labor con la comunidad del barrio Los Braceros, atendiendo a una poblaci\u00f3n infantil deseosa de est\u00edmulos art\u00edsticos y ternura, viviendo en medio de un escenario de violencias naturalizadas. Tan reveladora fue esta cuesti\u00f3n que, durante el primer ejercicio realizado con los ni\u00f1os y las ni\u00f1as en el uso de algunos otros instrumentos como mates, charrascas y tamboras, pudimos identificar desigualdades constantes en las relaciones de g\u00e9nero, bullying\/matoneo y riesgo significativo de consumo y venta de estupefacientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para la \u00e9poca, en el barrio Los Braceros no exist\u00eda un sal\u00f3n comunal que pudiera acoger nuestras actividades. Tuvimos que tomar el espacio p\u00fablico: un escenario deportivo que se utilizaba simult\u00e1neamente para jugar al microf\u00fatbol. El acceso cotidiano al espacio de ense\u00f1anza nos pon\u00eda casi siempre en un contexto tenso de control territorial donde j\u00f3venes de la comunidad, como miembros del parche\/pandilla del barrio, garantizaban la seguridad armados con todo tipo de objetos cortopunzantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El acuerdo comunitario entre todos los actores que us\u00e1bamos ese espacio dictaba que a los profesores hab\u00eda que cuidarlos. Ese aspecto siempre fue respetado en parte, creemos, porque los ni\u00f1os siempre nos recib\u00edan con los brazos abiertos en la entrada del barrio. Entre risas y algarab\u00eda nos llevaban por esa larga hilera de casas con paredes de zinc, de madera o de concreto que conduc\u00edan al Polideportivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La actitud de los ni\u00f1os frente a nuestra llegada revel\u00f3 su car\u00e1cter como mediadores, incluso, dentro de escenarios de violencia generalizada. Nos dio alegr\u00eda observar que su ternura se abr\u00eda camino en medio de las tensiones sociales, mostrando que pueden solucionar sus conflictos. El juego para los ni\u00f1os es una cosa seria, por eso fue el medio empleado para estimular sus capacidades en la resoluci\u00f3n de conflictos, el trabajo colectivo, la solidaridad, la autonom\u00eda y la disciplina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacer m\u00fasica sin miedo, entre risas y tambi\u00e9n entre danza, permiti\u00f3 que los peque\u00f1os poco a poco fueran mostr\u00e1ndose m\u00e1s espont\u00e1neos y confiados en nuestra labor y compa\u00f1\u00eda. Aprender a escucharnos era el reto porque, como reflexionaba Paulo Freire, los que no escuchan terminan por gritar para imponer sus ideas. La propuesta era que la comunicaci\u00f3n fuera lo m\u00e1s horizontal posible con los chiquillos, y entre ellos mismos. Al mismo tiempo se desarrollaban los compromisos y las capacidades musicales en la interpretaci\u00f3n de ritmos b\u00e1sicos de la regi\u00f3n con los instrumentos caracter\u00edsticos del formato tradicional de chirim\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las m\u00fasicas tradicionales expresan en sus sonidos un fuerte arraigo con el lugar que les da origen. Por eso, a ritmo de marcha, empezamos el aprendizaje haciendo un recorrido por el barrio, partiendo del hecho de que solo se conoce lo que se camina. Era importante el recorrido para evidenciar la m\u00fasica en el contexto social debido a que, ante el sonido de las flautas y tambores, la gente casi siempre se convocaba al espacio p\u00fablico o deten\u00eda sus labores para evocar las nostalgias que inducen las melod\u00edas de anta\u00f1o. Esto nos permit\u00eda a todos la oportunidad de acercarnos y amistarnos y a los m\u00fasicos, en particular, nos daba la responsabilidad de ser el medio para hilar lo comunitario. Los ni\u00f1os estaban muy felices jugando a ser m\u00fasicos\/chirimeros durante estos primeros ejercicios. Se empezaron a sentir acogidos y libres de transitar formas de ser, creer y crear que part\u00edan de la cooperaci\u00f3n y el respeto mutuo y no de la competencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la marcha pasamos al porro, un ritmo m\u00e1s alegre que invita a la danza. As\u00ed empezamos tambi\u00e9n a vincularnos a lo festivo, a la posibilidad de participar de las actividades barriales. Los ni\u00f1os empezaban a sentirse parte de algo significativo dentro de un contexto de relaciones de poder que los ubicaba como una m\u00ednima expresi\u00f3n. Hab\u00eda que nombrar la chirim\u00eda y hab\u00eda que agregar la melod\u00eda. Pronto entre todos construir\u00edamos nuestras flautas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reunidos en c\u00edrculo, y a trav\u00e9s de una lluvia de ideas entre los ni\u00f1os, decidieron que su grupo de chirim\u00eda se llamar\u00eda Los alegres de Los Braceros. Por otro lado, ese mismo d\u00eda hicimos con David Ricardo Moreno m\u00e1s de 30 flautas did\u00e1cticas de tubos de pl\u00e1stico (PVC), un material que se usa en Popay\u00e1n en reemplazo de una planta llamada mata de flauta que en la zona rural se utiliza para hacer los instrumentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sorpresivamente, cuando nosotros repartimos las flautas entre los estudiantes, en un gesto espont\u00e1neo y colectivo, muchos ni\u00f1os empezaron a jugar a darse pu\u00f1aladas imaginarias con las flautas. Quienes no tomaron la iniciativa del juego terminaron siendo victimizados por los espadachines. Como profesores evidenciamos con sorpresa la pr\u00e1ctica y, medio en serio y medio en broma, les preguntamos qu\u00e9 hac\u00edan. Ellos nos respondieron \u00a1Jugando a <em>\u00f1eritos!<\/em> Es decir, lo que algunos ni\u00f1os estaban haciendo era imitar los patrones de comportamiento de sus amigos y vecinos \u00f1eritos: sujetos urbanos en vulnerabilidad socioecon\u00f3mica fruto de la precarizaci\u00f3n, la desigualdad y la violencia que habitan en barrios como Los Braceros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, nosotros pudimos observar lo significativo que es la construcci\u00f3n de las mentalidades infantiles, la influencia del contexto. Los ni\u00f1os en su plasticidad mental, permanentemente est\u00e1n creando formas de reproducir la sociedad que les circunda a trav\u00e9s del juego. Si como sujetos, los ni\u00f1os est\u00e1n expuestos a estos contextos violentos, muy posiblemente, esos elementos tambi\u00e9n se expresen en la relaci\u00f3n con sus semejantes. La imitaci\u00f3n de patrones sistem\u00e1ticos ha sido una manera hist\u00f3rica y evolutiva de aprender y legar nuevos conocimientos y comportamientos que da cuenta de la relaci\u00f3n biocultural que tenemos como especie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esa perspectiva, es importante que quienes trabajamos dentro de lo educativo con propuestas de paz, seamos conscientes de llevar a cabo proyectos sostenidos en el tiempo que nos permitan plantear un cambio cultural. Por otro lado, la experiencia de la Escuela de M\u00fasicas Tradicionales para el Di\u00e1logo y la Convivencia da cuenta de la necesidad de brindarles a los ni\u00f1os de todos los territorios la posibilidad de acceder a la educaci\u00f3n art\u00edstica como herramienta para su desarrollo social, cognitivo y motriz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, debemos decir que pudimos lograr que la m\u00fasica fuera un medio para unir diferentes generaciones en torno al objetivo del aprendizaje musical en la infancia. En la pr\u00e1ctica, logramos el fortalecimiento comunitario, la reconstrucci\u00f3n del sal\u00f3n de la Junta de Acci\u00f3n Comunal del barrio, la dotaci\u00f3n de instrumentos y una renovada conciencia frente a la manera de solucionar los conflictos. Frente a lo que nos queda pendiente, podr\u00edamos observar que este tipo de proyectos siempre se ven comprometidos en su funcionamiento debido a limitaciones presupuestales. La escuela, por ejemplo, actualmente est\u00e1 desfinanciada: no cuenta con personal humano que pueda desarrollar las actividades. Nos queda la posibilidad de seguir sum\u00e1ndole a la paz desde diferentes nichos en la medida que se logra tambi\u00e9n la sostenibilidad econ\u00f3mica de estas propuestas.<\/p>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ni\u00f1os chirimeros, una apuesta para afrontar contextos adversos Ren\u00e9 Conde Nacer y crecer en el suroccidente colombiano implica familiarizarse con el paisaje que se moldea con la ganader\u00eda y el esp\u00edritu de los sembrad\u00edos de caf\u00e9. 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