Red Ecuatoriana contra las violencias
SOBRE NOSOTRXS
Red Ecuatoriana contra las violencias es una articulación territorial y nacional impulsada desde el Departamento de Sociología y Estudios de Género de FLACSO Ecuador, orientada a enfrentar las múltiples violencias que atraviesan el país, con especial énfasis en las violencias letales, las desapariciones, la criminalización, el racismo, el despojo territorial y la violencia ambiental. La Red parte del reconocimiento de que la violencia en Ecuador no puede leerse únicamente como un problema de inseguridad, sino como un proceso más profundo que reorganiza la vida social, produce miedo, fragmenta los tejidos comunitarios y golpea con mayor dureza a poblaciones históricamente empobrecidas, racializadas y excluidas. Frente a este escenario, la Red busca articular organizaciones, producir análisis compartidos, fortalecer capacidades territoriales y construir respuestas colectivas que permitan proteger la vida, sostener la memoria y defender derechos desde una perspectiva feminista, comunitaria y antirracista.
Nodos territoriales principales
La Red se sostiene en tres nodos territoriales principales: Mujeres de Frente, como organización articuladora del nodo Quito; la Comisión Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH), como articuladora del nodo Guayas y Los Ríos; y la Comarca Afroecuatoriana del Norte de Esmeraldas (CANE), como articuladora del nodo Esmeraldas. A partir de estos tres nodos, la Red se ha venido articulando también con otras organizaciones, colectivos, familias, liderazgos comunitarios y actores locales de los territorios, con el propósito de ampliar vínculos, consolidar alianzas, compartir aprendizajes y construir una plataforma nacional de trabajo contra las violencias. Esta articulación busca que el trabajo no quede restringido a las organizaciones convocantes, sino que se nutra de experiencias territoriales diversas y permita generar herramientas y respuestas con mayor alcance político y comunitario.
Objetivo general
Fortalecer una articulación territorial y nacional de organizaciones y colectividades para enfrentar violencias múltiples, especialmente violencias letales, proteger la vida y la dignidad, y producir herramientas pedagógicas, organizativas y comunicacionales que amplíen las capacidades comunitarias de protección, exigibilidad, memoria y educación popular en los territorios. De manera más amplia, la Red busca consolidarse como una plataforma común de análisis, acción e incidencia pública que permita leer la complejidad del contexto ecuatoriano, conectar territorios que enfrentan formas distintas pero relacionadas de violencia, y construir respuestas compartidas desde abajo, con base en la experiencia concreta de las comunidades y organizaciones que sostienen la vida en medio de la crisis.
Objetivos Específicos
- Producir comprensiones y contranarrativas colectivas y articuladas sobre las violencias, de modo que se pueda mostrar cómo se entrelazan las violencias letales con la desaparición de personas, la militarización, la criminalización de la pobreza, el racismo estructural, el despojo territorial y la violencia ambiental. Esto supone construir una lectura política compartida que dispute las narrativas oficiales sobre seguridad y que permita nombrar las afectaciones reales sobre la vida cotidiana, la organización comunitaria y la defensa de derechos.
- Construir las bases de un programa colaborativo entre territorios y organizaciones, incluyendo metodologías comunes, canales de comunicación, mecanismos de articulación, recursos organizativos y herramientas que permitan sostener respuestas coordinadas.
- Busca situar una voz pública conjunta, capaz de disputar los discursos hegemónicos que normalizan la violencia, el castigo, el control territorial y la militarización, y de posicionar en el debate público una perspectiva centrada en la vida, la protección comunitaria, la memoria, la búsqueda y la dignidad. Junto con ello, la Red se propone desarrollar herramientas situadas por nodo, construir una línea comunicacional común, sostener encuentros territoriales, consolidar un banco de recursos compartido y proyectar espacios públicos de difusión e incidencia.
Mesas Territoriales
En cuanto a sus productos específicos, uno de los más importantes desarrollados durante 2025 fue la realización de tres Mesas Territoriales, concebidas como espacios fundamentales de encuentro, análisis, articulación y construcción colectiva. Estas Mesas se realizaron en Los Ríos, Quito y San Lorenzo, y constituyeron un momento central del proceso de la Red durante ese año. A través de estas Mesas fue posible reunir a organizaciones, liderazgos y actores locales para reflexionar sobre las violencias que marcan cada territorio, identificar necesidades urgentes, reconocer experiencias organizativas existentes, compartir estrategias comunitarias de cuidado y protección, y proyectar líneas de trabajo conjuntas. Durante 2025 se trabajó intensamente en la preparación, realización y sistematización de estas Mesas, y de ellas salieron elementos muy importantes para orientar el proceso posterior de la Red, tanto en el plano político como en el organizativo, pedagógico y comunicacional. Las Mesas permitieron reconocer problemas comunes entre territorios, pero también particularidades propias de cada contexto, y a partir de ello sentaron bases concretas para la construcción de productos territoriales, agendas de trabajo y mecanismos de articulación sostenida.
De estos procesos territoriales salieron insumos muy valiosos. Entre ellos, la identificación de necesidades urgentes de protección comunitaria frente a violencias letales y desapariciones; la importancia de fortalecer rutas autónomas de respuesta desde las organizaciones y comunidades; la necesidad de construir herramientas de comunicación con cuidado que permitan denunciar y visibilizar sin exponer a las personas; la urgencia de sostener prácticas de memoria, archivo y documentación frente a la impunidad; la relevancia de articular salud mental, sanación y cuidado colectivo como parte de cualquier estrategia territorial; y la prioridad de fortalecer alianzas entre organizaciones para responder a formas de violencia que no son aisladas, sino estructurales. También se reafirmó la importancia de vincular la defensa de derechos con la defensa del territorio, especialmente en contextos marcados por racismo ambiental, abandono estatal y despojo. En ese sentido, las Mesas Territoriales de 2025 no fueron solamente eventos puntuales, sino procesos de escucha, análisis y construcción colectiva que permitieron definir orientaciones estratégicas de mediano plazo para la Red.
A partir de este trabajo, la Red plantea como otro grupo central de productos la construcción de tres herramientas territoriales situadas, una por cada nodo. En el nodo Guayas y Los Ríos, articulado por el CDH, se proyecta una herramienta de protección comunitaria y respuesta ante desapariciones, que incluya rutas inmediatas de acción, criterios de cuidado, directorio de organizaciones aliadas, mecanismos de escucha y denuncia segura y orientaciones prácticas para familias y comunidades. En el nodo Quito, articulado por Mujeres de Frente, se impulsa una herramienta o guía de comunicación con cuidado y protección comunitaria, pensada para comunicar sin exponer, resguardar identidades, fortalecer procesos organizativos y construir memoria a través de un archivo vivo de las injusticias. En el nodo Esmeraldas, articulado por CANE, se proyecta una herramienta vinculada a la defensa territorial y la protección comunitaria frente al racismo ambiental, que articule exigibilidad, cuidado, alertas comunitarias, permanencia en el territorio, formación política y sanación colectiva. Estas herramientas son productos concretos de la Red porque recogen los aprendizajes territoriales y los traducen en materiales útiles, situados y aplicables.
Además de ello, la Red contempla como productos la elaboración de cartillas populares, guías de acción, materiales pedagógicos y metodológicos, pensados para fortalecer capacidades comunitarias y servir como insumos de formación, organización y respuesta. También prevé la producción de piezas comunicacionales y contra narrativas, como cápsulas audiovisuales, campañas, acciones culturales, mensajes públicos y materiales de difusión que permitan posicionar una voz colectiva frente a la normalización de las violencias. Otro producto clave es la construcción de un repositorio o banco común de recursos, donde puedan reunirse metodologías, herramientas territoriales, materiales comunicacionales, acuerdos, directorios, aprendizajes y otros recursos de utilidad para las organizaciones articuladas. Junto con ello, se plantea el desarrollo de un mapeo de actores que trabajan contra las violencias en el país, con el fin de identificar vínculos, agendas y posibles alianzas, y fortalecer así la capacidad de articulación nacional de la Red.
